De un tiempo a esta parte, Hechos se empeñó en vender un slogan electoral de modernización que lo lleve a un plano más allá del Municipio que dirige. Pero las modalidades de la vieja política siempre aparecen cuando los caprichos personales sobrepasan el rol del Estado.
A pesar de sus intentos de tapar con millonarias inversiones en propaganda, el clan Passaglia sigue dando muestras que con toda la fuerza del poder del Estado hace todo lo posible por borrar del mapa a sus opositores, incluso en el ámbito privado.
Casos recientes como el de las empresas MoviPort S.A y Casport S.A, se suma a lo ocurrido meses atrás en otra persecución contra Luciano S.A por un terreno ubicado justamente en la zona que en épocas de campaña el passaglismo apunta a ponderar en sus discursos.
Todo sumado a una objeción a respetar las decisiones del Poder Judicial, un modus operandi cada vez más impune que la casta nicoleña aplica sin filtros.
Abusar del poder
Si bien la política debería primar por el bienestar de los habitantes bajo su mando, como en este caso de los vecinos de San Nicolás, en la práctica no siempre se refleja esa utópica teoría. Prueba de ello es lo acontecido en las empresas portuarias, las cuales hoy siguen afectadas por una cruzada personal de Hechos contra el concejal Federico Chouhy, quien es director de las firmas.
Empero, la decisión de enfrentarse con un opositor no se dio en el ámbito público y político como correspondería, como por ejemplo en el Concejo Deliberante, si no que las herramientas que utiliza el passaglismo y sus organismos -como el Juzgado de Faltas- trasladaron las rispideces al ámbito privado.
Una clausura intempestiva plagada de grises en lo administrativo y jurídico son la muestra fehaciente de cómo el accionar de las últimas intendencias buscan limar de cualquier plano a quienes se oponen a sus condiciones, o que alzan la voz para demostrar los problemas que sufren rutinariamente los contribuyentes de este Poder Ejecutivo. En ese punto, donde se podría haber dado marcha atrás con una decisión alimentada por el orgullo personal de las autoridades, el Municipio decidió seguir con su embestida sin importarle que se trata de unas 400 fuentes de trabajo.

Sin oír los tribunales
“No es la primera vez que Passaglia desconoce decisiones judiciales. Actúa como si estuviera por encima de la ley y de las instituciones, y esa concepción del poder es la que explica muchas de sus conductas”, expresó Chouhy a COSA CIERTA, luego que desde el Juzgado de Faltas decidió pasar por alto del fallo dictado por el magistrado del Correccional N° 2, Sebastián Zubiri, quien dejó sin efecto la clausura y cuestionó severamente el accionar de la administración municipal.
Una situación similar se repitió en virtud de la empresa Luciano S.A y una carga tributaria discutida por un lote que el passaglismo decidió buscar a pesar de la resolución dictada en su momento por la en lo Contencioso Administrativo, María Isabel Fulgheri, jueza que se vio obligada a desmentir al passaglismo que buscaba sembrar una versión diferente de la realidad para atacar a otro empresario nicoleño.
Diferentes tiempos, una misma herramienta, hacer uso de todo lo que se tiene al alcance desde las oficinas del poder para borrar del mapa a los competidores que puedan aparecer en el plano empresarial sin importar que las consecuencias repercutan en quienes están totalmente alejados de estos sucesos, los vecinos de San Nicolás, quienes esperan años por una respuesta efectiva de gobernantes que utilizan todo su furia personal para cumplir sus deseos exclusivamente individuales.


