
El teléfono sonó en Pergamino el sábado, un día después de la derrota de Regatas ante River que selló el ascenso del Millonario a la Liga Argentina. Del otro lado, un hombre de la Confederación Argentina de Básquet (CAB) dejó un mensaje claro: “Vayan para adelante que una de las plazas vacantes será de ustedes”.
En Pergamino tomaron nota. Anoche, Pergamino Básquet reunió a dirigentes y figuras representativas del básquet de la ciudad para mostrar que está preparado para continuar en la segunda categoría, donde le tocó descender en la última temporada.
El club construyó un estadio moderno y este jueves un dirigente viajará a Paraná para avanzar en la adquisición de la plaza que dejará el histórico Echagüe. En Pergamino aseguran que la operación está “90% cerrada”.
Mientras tanto, Regatas espera.
En La Ribera siguen de cerca otra plaza vacante: la que dejará Colón de Santa Fe. La novedad es que El Ceibo de San Francisco no tendría intenciones de adquirirla, por lo que se abriría una posibilidad para el conjunto nicoleño.
No hay una invitación directa: la organización establece una prioridad para negociar por esa plaza. Y esa chance es la que aguardan los dirigentes regatenses.
Después de haber quedado a las puertas del ascenso deportivo, Regatas ahora debe esperar que se concrete el escenario que le permita sentarse a negociar.
Pergamino avanza. Regatas espera. Y en La Ribera saben que, en esta historia, la paciencia también juega.



