
El último fin de semana en la ribera nicoleña demostró la distancia clara entre la agenda política del Municipio y las complejidades que atraviesan los vecinos en diferentes partes de la ciudad por distintas índoles como salud, seguridad o estructura pública básica.
Al tiempo que Santiago y Manuel Passaglia desfilaron por el nuevo “parque de diversiones” que llevaron a cabo en la zona de la Costanera Alta, en redes sociales diversos testimonios aprovecharon la situación para marcar la ausencia estatal principalmente en los diferentes barrios.
No obstante, esto parece no hacer mella en la agenda tiktoker ni política de “Hechos” que incluso continuó con su publicidad paga durante los últimos días en las plataformas para lograr mayor difusión del nuevo espejo de colores que busca establecer en el discurso público, pero que evade por completo lo que piden las calles que deberían transitar.
Las prioridades del Intendente
A pesar de que hubo aceptación por parte de la población, no se puede obviar la diversidad de quejas respecto a una inversión que podría haber sido destinada hacia otra área:
– “Hagan un tobogán de los barrios hasta el hospital, así la gente que no tienen para la sube pueda llegar hasta el nosocomio. Ya qué cerraron todas las salitas”; “Ahora se olvidó del hospital”;
– “Se hace mucho en San Nicolás, vemos obras y avances en otros barrios. Y nosotros del Barrio 12 de Marzo – ABC seguimos con barro. Queremos pavimento, queremos calles buenas, igual que todos. No es pedir demasiado, es nuestro derecho”
– “Si te sobran unos pesos pone unas luces en el puente camino a La Emilia”
– “Que ganas de invertir en cosas innecesarias”
-“Preocúpate por la salud y la seguridad en la ciudad”.
Estos fueron algunos de los tantos reclamos que se reunieron en las plataformas para responderle al video de Santiago Passaglia disfrutando del uso de toboganes.
De esta manera, la pelota vuelve al Municipio que deberá en algún momento hacerse cargo de los verdaderos problemas que afrontan los nicoleños en su día a día y deberá dejar de malgastar en fachadas electorales.



