
Alerta vecinal en la vía pública
Los residentes de Villa Canto han manifestado una profunda preocupación ante una gravísima situación de riesgo estructural. El foco del sostenido reclamo se encuentra ubicado puntualmente en la intersección de las calles Isla Soledad y Juan D’Arienzo. En dicha esquina, al menos dos postes del tendido eléctrico presentan un pronunciado grado de inclinación. Esta alarmante condición amenaza con un colapso inminente sobre la calzada, motivo por el cual los habitantes exigen una intervención urgente que garantice la seguridad de las personas que transitan por este sector.
Estructuras sostenidas por cuerdas
El estado general de la infraestructura resulta verdaderamente crítico. Se trata de pesadas columnas de madera de gran altura que sostienen cableado aéreo y que se encuentran ladeadas hacia la calle. La gravedad extrema de este caso radica en el insólito método utilizado para intentar evitar la caída de ambas estructuras. En lugar de ejecutarse una reparación adecuada, los maderos se mantienen en pie únicamente gracias a la colocación de sogas precarias, las cuales fueron atadas a sus bases y sujetas a rejas de viviendas linderas.

La precaria respuesta de la prestataria
Según los reportes brindados por los vecinos, este severo inconveniente ya fue notificado a las autoridades. Los habitantes afirman haber radicado reiteradas denuncias ante EDEN, la empresa encargada del servicio. Aunque la compañía acudió al lugar durante el pasado fin de semana, en lugar de efectuar el recambio de las unidades defectuosas, el personal se limitó a colocar las mencionadas cuerdas a modo de sostén completamente provisorio. Esto postergó de manera preocupante la solución de fondo y dejó a ambas estructuras en absoluta vulnerabilidad ante posibles vientos.
Riesgo inminente y reiteración del pedido
La ausencia de una resolución definitiva mantiene en vilo a toda la comunidad. El peligro que representan estos maderos es mayúsculo, considerando que la constante tensión superior podría vencer las sogas en cualquier momento. Una eventual caída provocaría cortes de suministro y acarrearía un gravísimo riesgo vital si alguna estructura impactara contra transeúntes. Ante la inacción posterior a la visita técnica, los pobladores exigen que las cuadrillas de la empresa retornen de inmediato. Reclaman el recambio integral de los elementos deteriorados antes de que suceda una tragedia evitable.



