
El intendente de Ramallo, Mauro Poletti, defendió el nuevo esquema de cobro al tránsito pesado que comenzará a aplicarse desde octubre y vinculó parte del conflicto con una decisión tomada años atrás en San Nicolás sobre la circulación de camiones.
Según sostuvo el jefe comunal, alrededor de 14.000 vehículos de carga por mes utilizan rutas ramallenses para dirigirse hacia el Puerto de San Nicolás. Frente a los cuestionamientos surgidos por el nuevo costo, planteó que los camiones con destino a nuestra ciudad podrían ingresar y salir por la Ruta Nacional 188.
La discusión vuelve así sobre un antecedente clave. En noviembre de 2021, durante la gestión de Manuel Passaglia, el Municipio de San Nicolás dispuso restricciones para el tránsito pesado sobre la Ruta 188 y estableció que los vehículos destinados a empresas no ubicadas sobre esa traza debían ingresar por Acceso Sánchez, continuar por Avenida Savio y luego tomar Bogado hacia el puerto y sectores industriales.
Aquella modificación respondió al objetivo oficial de reducir la circulación de camiones por sectores urbanizados de la zona sur. Sin embargo, también trasladó parte de ese flujo hacia territorio ramallense, una consecuencia que ya había sido cuestionada entonces por transportistas debido al incremento de distancias y costos.
Ahora, cinco años después, el nuevo esquema impulsado por Ramallo vuelve a exponer los efectos de aquella decisión.
La comuna vecina sostiene que no creó una tasa nueva, sino que amplió a todo el tránsito pesado un tributo vigente desde 2002. El sistema funcionará mediante control automatizado y tecnología TAG sobre el Acceso Sánchez. Según la información difundida, el cobro podrá alcanzar los $37.000 por ingreso, con un adicional de $25.000 para determinados predios.
Desde sectores empresariales y del transporte surgieron fuertes objeciones. La Cámara Argentina de Comercio y Servicios cuestionó la legalidad del mecanismo y advirtió sobre su eventual impacto en los costos logísticos y la competitividad, mientras que FADEEAC presentó reclamos administrativos contra el esquema.
Poletti, en cambio, puso el foco sobre el origen del recorrido que hoy realizan miles de camiones. Su planteo introduce una cuestión que atraviesa directamente a San Nicolás: el nuevo costo se aplicará sobre un corredor utilizado en buena medida porque, desde 2021, una disposición local derivó parte del tránsito pesado hacia Sánchez.
La discusión, entonces, ya no pasa solamente por determinar si el cobro de Ramallo resulta razonable o legal. También vuelve a poner bajo análisis una decisión de tránsito tomada en San Nicolás que modificó la logística regional y que, con el nuevo esquema, adquiere ahora una consecuencia económica concreta.



