
Octubre vuelve a teñirse de rosa y, con él, se multiplican las campañas, caminatas, charlas y propuestas destinadas a concientizar sobre el cáncer de mama. Pero detrás del color que identifica a este mes existe una pregunta que atraviesa las campañas de prevención, ¿qué sucede con los controles cuando octubre termina?
En la ciudad, el acceso a la detección temprana cuenta con una alternativa que funciona durante todo el año. La Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer (LALCEC), ubicada en Mitre 339, realiza mamografías gratuitas destinadas especialmente a personas que no cuentan con obra social. La institución informó que actualmente otorga un promedio de 40 turnos mensuales para este estudio.
El servicio busca facilitar el acceso a un control que puede resultar determinante para detectar alteraciones en etapas tempranas. Si bien desde la institución solicitan una pequeña colaboración para afrontar gastos de insumos y mantenimiento, el estudio está pensado como una herramienta de acceso para quienes encuentran dificultades económicas para realizarlo.
La presencia de este servicio adquiere relevancia en un contexto en el que el cáncer de mama continúa representando un importante problema de salud pública. De acuerdo con los datos más recientes difundidos por el Instituto Nacional del Cáncer, durante 2024 se estimaron en Argentina 20.750 nuevos casos de cáncer de mama. La enfermedad representó el 29,9 por ciento de todos los tumores malignos registrados entre las mujeres y fue el cáncer de mayor incidencia en este grupo.
Los datos también muestran una evolución favorable en materia de mortalidad. En 2024 se registraron 5.912 defunciones por cáncer de mama y, según el Instituto Nacional del Cáncer, la tasa estandarizada de mortalidad por este tumor descendió de manera sostenida durante la última década. La disminución está vinculada, entre otros factores, a los avances en detección, diagnóstico y tratamiento.
La importancia de los controles radica justamente en que el cáncer de mama puede desarrollarse sin producir síntomas evidentes durante sus primeras etapas. Los estudios por imágenes permiten identificar lesiones que todavía no pueden ser detectadas mediante la palpación.
El Ministerio de Salud de la Nación señala que, en los estadios iniciales, algunas lesiones solamente pueden identificarse mediante estudios como la mamografía y la ecografía mamaria. Por eso, la ausencia de síntomas no debería interpretarse como una razón para postergar una consulta o los controles indicados por un profesional.
Las recomendaciones deben adecuarse a la edad, los antecedentes familiares y personales y las características de cada mujer. Para la población de riesgo promedio, el Programa Nacional de Control de Cáncer de Mama establece como grupo objetivo para el tamizaje mamográfico a mujeres de entre 50 y 69 años, mientras que quienes se encuentran fuera de ese rango deben consultar con el equipo de salud sobre la conveniencia y frecuencia de los estudios.
En otros casos, los controles pueden comenzar antes. Las mujeres menores de 40 años que presentan antecedentes familiares de cáncer de mama u ovario requieren unaevaluación particular, al igual que aquellas personas que presentan síntomas o factores de riesgo.
La consulta médica también resulta fundamental frente a cambios que no deberían ignorarse, como la aparición de un bulto, modificaciones en la forma o tamaño de la mama, alteraciones de la piel, retracción del pezón o secreciones, especialmente si presentan características sanguinolentas.
La campaña Octubre Rosa cumple cada año la función de poner el tema en conversación. En San Nicolás, durante este mes se desarrollarán distintas propuestas vinculadas con la concientización, la actividad física, el bienestar y la prevención. Entre ellas se encuentran el encuentro “Cáncer y comunidad, una responsabilidad compartida”, organizado por Lazos que nos unen contra el cáncer para el 16 de octubre en el ITEC, la segunda edición de la caminata solidaria Desafío Rosa prevista para el 17 en el Eco Parque y una actividad organizada por Latidos Rosa para el 28 en el Teatro San Nicolás.
Las propuestas tienen como punto en común recordar que hablar de cáncer de mama no debería quedar limitado a una fecha determinada del calendario.
El desafío de las campañas de concientización es que el mensaje pueda trasladarse a la vida cotidiana. Que el lazo rosa no sea solamente un símbolo durante octubre, sino también un recordatorio para consultar, conocer los antecedentes familiares, prestar atención a los cambios en el cuerpo y realizar los estudios que correspondan según cada situación.
En ese sentido, el acceso también forma parte de la prevención. La posibilidad de contar en la ciudad con una institución que ofrece mamografías durante todo el año constituye una herramienta fundamental.
LALCEC San Nicolás mantiene disponible este servicio en su sede de Mitre 339. Para solicitar información y turnos, la institución indicó el teléfono 4422207.
Octubre puede ser el momento en que el tema vuelve a instalarse en las conversaciones, en los medios y en los espacios públicos. Pero la prevención no tiene calendario. El objetivo es que la concientización que se concentra durante este mes se transforme en controles sostenidos durante todo el año y que ninguna mujer postergue una consulta por falta de información o por dificultades para acceder a ella.



