La violencia volvió a hacerse presente en el fútbol nicoleño y esta vez el escenario fue el partido que Argentino Oeste y Conesa disputaron el domingo. Durante el encuentro, el árbitro Dylan Suárez fue agredido por el futbolista de Argentino Oeste Federico Hernández, en un episodio que generó un fuerte repudio.
El propio Argentino Oeste se pronunció públicamente sobre lo ocurrido y dejó sentada su posición institucional. A través de un comunicado dirigido a la Liga Nicoleña de Fútbol, al Colegio de Árbitros, al Tribunal de Disciplina y a la comunidad de San Nicolás, la Comisión Directiva manifestó su “repudio a cualquier agresión que haya recibido el árbitro Dylan Suárez” durante el encuentro frente a Conesa.
“Lejos estamos de avalar estas formas de resolver diferencias, normales en un encuentro deportivo”, señaló la institución, que además remarcó que este tipo de acontecimientos se encuentra lejos del espíritu del club y de su grupo de trabajo.
Argentino Oeste también hizo extensivas sus disculpas al cuerpo arbitral, a las dos parcialidades —a las que calificó de comportamiento ejemplar—, al servicio de seguridad y a la comunidad en general.
El comunicado concluye con un compromiso de la institución de continuar trabajando para prevenir este tipo de situaciones y con un mensaje contundente: “seguir soñando con un fútbol sin violencia”.
El repudio institucional adquiere especial relevancia porque el episodio ocurrió durante un encuentro organizado por el propio Argentino Oeste. Ahora será el Tribunal de Disciplina de la Liga Nicoleña de Fútbol el que deberá analizar lo sucedido y determinar las responsabilidades y eventuales sanciones que correspondan.



