
Antonella Jaime ingresó al estudio de LA CIELO FM 103.5 para generar un nuevo debate en su habitual columna en el programa “Palabras más, palabras menos”. Entre risas, mostró su singular combinación cromática: verde por Defensa y Justicia, rosa en adhesión a la concientización sobre el cáncer de mama, y rojo contra la envidia por su fanatismo por River Plate, la columnista abrió el micrófono para instalar el tema del día con la celebración de Halloween como disparador.
“Anto Negra” como se la conoce, comenzó indagando sobre la apropiación cultural de esta festividad en Argentina, destacando su fuerte crecimiento en las costumbres de niños y adolescentes tras la pandemia. El debate derivó rápidamente hacia la creencia en los fantasmas y el plano energético. Según la columnista, la apertura social hacia conceptos como las “vibraciones” o Mercurio retrógrado dejó de ser una temática marginal de nicho para consolidarse dentro de las clases medias que históricamente se reconocían como cientificistas o ilustradas.
Datos del CONICET y la “nueva Edad Media” en la era digital
Para fundamentar la transición de época, la columnista presentó estadísticas elaboradas por el CONICET entre 2008 y 2019. Los estudios revelaron que la fe en la astrología en la Argentina creció del 26 al 33 por ciento, mientras que la creencia en las energías se elevó del 64,5 al 76 por ciento. Incluso dentro de las personas que no profesan ninguna religión, siete de cada diez afirman creer en las energías de manera categórica.
Jaime vinculó este cambio cultural con el declive del catolicismo y la irrupción del fenómeno sociológico de la posverdad. En lo que describió como una “nueva Edad Media”, internet iguala la jerarquía de la información, haciendo que cualquier opinión o especulación en redes adquiera el mismo peso que un dato periodístico o científico verificado.
En ese escenario, la astrología y el tarot encontraron un canal masivo de propagación a través de las redes sociales y aplicaciones de cartas natales. Entre bromas sobre su propia combinación astral (Aries con luna en Aries y ascendente en Escorpio) y conceptos cotidianos como las “astrolagas” o el “varón Piscis”, la “Negranto” caracterizó el uso del horóscopo no como una verdad absoluta, sino como un juego interpretativo y conversacional para reflexionar sobre la propia identidad. Asimismo, citó reportes de Facebook de 2020 que indicaban un incremento del 10 por ciento anual en la conversación pública sobre lecturas de tarot en Argentina.
Del negocio de la “manifestación” a la alerta por las pseudociencias
El análisis se profundizó al abordar la rápida monetización del esoterismo. La columnista señaló que en los últimos cinco años el gasto global en aplicaciones de astrología y lectura de líneas de la mano por cámara fotográfica se multiplicó por más de cinco. Del mismo modo, denunció la proliferación de influencers de bienestar y teorías como el tapping o la “manifestación“, ironizando sobre la idea de manifestar en vivo un gol de fútbol para lograr que suceda por pura fuerza mental.
Sin embargo, Jaime marcó un límite estricto en el debate, el cruce entre lo esotérico y las decisiones médicas. Advirtió que cuando las prácticas alternativas o las pseudociencias pretenden reemplazar la medicina científica para curar enfermedades o alentar la desconfianza en los tratamientos, las consecuencias pueden ser extremadamente graves.
La columnista detalló que la confianza comunitaria en las vacunas y los medicamentos decayó a nivel global tras la pandemia, impulsada por figuras mediáticas y desinformación en las plataformas digitales. Recordó que en Argentina las personas que consumen o prueban alguna práctica astrológica o de meditación pasaron del 55 por ciento en 2022 al 70 por ciento en 2026, evidenciando un asentamiento profundo de la posverdad.
Un cierre con equilibrio e ironía
En el tramo final de su columna, Antonella explicó que en la era de la posverdad las emociones y la identificación personal terminan desplazando a la evidencia objetiva. Por ello, instó a la audiencia a separar el entretenimiento, la búsqueda de esperanza o la lectura del horóscopo del cuidado responsable de la salud. “No dejen de vacunar a sus hijos, lean el horóscopo, mezclemos todo y tratemos de tener una sociedad un poco más correcta”, sintetizó la columnista, cerrando una nueva emisión de su sección habitual conocida en el programa como “el mundo según la negranto”.



