Deportes

De debutar en La Ribera a ver jugar a su hijo

“30-3-97 debutaba en esta cancha. ¡29 años después, vengo a ver jugar a mi hijo!”; Walter Hermann

banner-noticia
banner-noticia

La frase de Walter Herrmann resume una historia que tuvo emoción, recuerdos y un hermoso reconocimiento en el estadio La Ribera.

El Gringo, campeón olímpico con la Generación Dorada en Atenas 2004 y dueño de una brillante trayectoria internacional, volvió a pisar el parquet donde había debutado el 30 de marzo de 1997 con la camiseta de Olimpia, aportando cinco puntos aquella noche.

Pero esta vez la razón era otra: acompañar a su hijo Leyton, jugador de Centenario de Venado Tuerto, que con apenas 16 años comienza a escribir su propio camino en el básquet profesional. Nacido en Málaga, lleva en sus genes una historia enorme y, dicen, muchas de las condiciones de su padre.

La dirigencia del básquet profesional de Regatas reconoció la presencia de Walter y le rindió un merecido homenaje antes del partido, obsequiándole la camiseta del Náutico ante la ovación de todo La Ribera.

De aquel debut a esta nueva noche, pasaron 29 años. Cambió el protagonista dentro de la cancha, pero el básquet volvió a reunirlos en el mismo lugar.

Esta vez, el Gringo no fue a jugar. Fue a ver jugar a su hijo.

Y Regatas le regaló un momento inolvidable a uno de los grandes de nuestro deporte.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior