
Andar en bicicleta es sentirse libre y depender de la fuerza de uno mismo para lograr el objetivo deseado. Simbiosis de hombre y medio de transporte de tracción a sangre humana.
Acostumbrados a la aventura y a las competencias duras, un grupo de ciclistas tomó la decisión de unir La Basílica Nuestra Señora de Luján con el Templo de San Nicolás eligiendo como ruta de traslado varios caminos rurales para desandar los más de doscientos kilómetros de un lugar al otro.
Con la logística de una camioneta el grupo salió bien temprano en la mañana logrando su objetivo en medio de abrazos y felicitaciones mutuas. Los que lograron el desafío fueron: Cristian Rojo, Gustavo Bravo, René Mendoza , Carlos Delature, Gustavo Ocamica, Cristian Cabreros, Martín Jacquelin y el apoyo en camioneta de Pablo Girotto y Marcelo Denevi.
Felicitaciones a los intrépidos pedalistas que ya tienen una nueva anécdota que contar y con el esfuerzo propio.
Fuente: Por Alejandro Musso (para El Civismo)



