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El banco de sangre no se toma vacaciones. ¿Por qué es necesario donar durante todo el año?

La Dra. María José Heymo, jefa de Hemoterapia, explica que las reservas cambian a diario y requieren donantes habituales para responder a urgencias y tratamientos

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Donar sangre es un acto sencillo que puede marcar una diferencia enorme. Una persona puede acercarse al hospital, realizar una donación de aproximadamente 450 mililitros y contribuir a salvar hasta tres vidas. Sin embargo, para que esa posibilidad exista cuando llega una emergencia, una cirugía o un paciente necesita una transfusión, es necesario que haya personas que donen de manera voluntaria y habitual durante todo el año.

En los meses de verano e invierno suele registrarse una disminución en la cantidad de donantes. De acuerdo con la Dra. María José Heymo, jefa del Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe, se trata de una situación que se repite año tras año y que responde a distintos factores.

“En general baja más en verano la cantidad de donantes. Pasa todos los años, pero es muy dinámico todo. Durante los recesos de verano e invierno suele disminuir el número de donantes”, explica.

En esta época, las vacaciones, el frío y las enfermedades respiratorias pueden influir en la cantidad de personas que se acercan a donar. Sin embargo, una gripe o una infección respiratoria no significa necesariamente que una persona quede fuera de la posibilidad de donar. “Las infecciones respiratorias agudas solo difieren la donación por un breve período de tiempo, hasta que se recupere la salud”, señala Heymo.

A esto se suma que durante los recesos escolares y académicos disminuyen las colectas externas que habitualmente se realizan en colegios y universidades, lo que también repercute en el número de donantes.

Actualmente, la situación del Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe es favorable. “Por ahora nuestras reservas están bien. Podemos responder a la demanda de hemocomponentes de nuestro hospital y ser apoyo de otros hospitales de la región sanitaria”, explica la especialista.

Pero que las reservas estén bien hoy no significa que la situación pueda darse por garantizada. El stock de sangre es dinámico y una urgencia puede modificarlo rápidamente. “La clave es tener stock de todos. Cuando baja mucho, cualquier grupo se vuelve crítico”, sostiene Heymo.

Entre los grupos sanguíneos que requieren especial atención se encuentra el cero Rh negativo. Es uno de los menos frecuentes en la población y, aunque suele ser conocido como “donante universal” para los glóbulos rojos, las personas que tienen ese grupo y factor necesitan recibir sangre compatible, por lo que contar con reservas suficientes resulta especialmente importante.

La falta de sangre puede generar consecuencias concretas dentro del sistema sanitario. Cuando no existen reservas suficientes, puede ser necesario reprogramar cirugías que no sean de urgencia. Pero también puede generar dificultades ante situaciones que no pueden esperar: accidentes de tránsito, hemorragias, partos complicados, tratamientos oncológicos y otras emergencias.

“Puede haber demoras y no poder garantizar la transfusión en el momento en que la necesita”, advierte la jefa de Hemoterapia.

Una donación, hasta tres vidas

La sangre donada tiene múltiples destinos. Puede utilizarse en emergencias, accidentes, quemaduras y grandes pérdidas de sangre, pero también en cirugías cardíacas, traumatológicas o de cadera, complicaciones durante el embarazo y el parto, enfermedades como leucemias, talasemias y anemias, además de tratamientos y necesidades transfusionales de recién nacidos.

Una de las características más importantes de la donación es que una sola extracción puede beneficiar a más de una persona. “Una donación puede salvar hasta tres vidas”, explica Heymo.

Esto es posible porque los aproximadamente 450 mililitros obtenidos durante una donación pueden separarse en glóbulos rojos, plaquetas y plasma. Cada uno de ellos puede ser destinado a diferentes pacientes de acuerdo con sus necesidades.

Por eso, donar sangre no significa necesariamente ayudar a una única persona. El gesto de un donante puede transformarse en distintos tratamientos y llegar a pacientes que atraviesan situaciones completamente diferentes.

Uno de los principales desafíos de los servicios de hemoterapia es lograr que la comunidad comprenda que la sangre debe estar disponible antes de que aparezca la emergencia.

“La sangre no se fabrica y solo se conserva por tiempo limitado. Si esperamos a la emergencia, ya es tarde”, remarca la profesional.

En este sentido, la donación voluntaria y habitual adquiere un papel central. No se trata solamente de donar cuando un familiar, amigo o conocido necesita sangre, sino de incorporar la donación como un acto solidario y periódico.

“Siempre hay alguien que está esperando una transfusión”, afirma Heymo.

El trabajo articulado entre hospitales y servicios de hemoterapia también permite responder ante situaciones de mayor demanda. “El hecho de trabajar en red en la región y la provincia nos permite que entre todos podamos responder a las demandas regionales”, destaca.

La invitación, entonces, es a no esperar una campaña, una emergencia o el pedido de un familiar. Mantener las reservas requiere de una comunidad comprometida durante todo el año. Como resume la especialista: “El banco de sangre no se toma vacaciones”.

En el Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe pueden donar personas de entre 16 y 65 años, que se encuentren en buen estado de salud y pesen más de 50 kilos. Es necesario concurrir con DNI y se recomienda asistir desayunado.

Las donaciones se reciben de lunes a viernes, de 8 a 9.30, en el Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe.

Además, quienes tengan entre 18 y 40 años pueden registrarse como potenciales donantes de médula ósea.

Para consultas, el Servicio de Hemoterapia del Hospital San Felipe dispone del WhatsApp 336 435 3683 y de sus redes sociales: @hemosanfelipe en Instagram y Hemoterapia San Felipe en Facebook.

Donar sangre lleva poco tiempo, pero puede significar una oportunidad para alguien que está atravesando una situación crítica. “Hoy podés ser vos el que ayuda”, invita Heymo.

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