Lanata nació el 12 de septiembre de 1960 en Mar del Plata , se crió en Sarandí -partido de Avellaneda- y, muy joven, inició su carrera en los medios. A los 14 años comenzó a trabajar redactando informativos en Radio Nacional, marcando el inicio de una vida dedicada al periodismo. A pesar de no contar con un título formal de periodista, su pasión por el oficio y su talento lo llevaron a convertirse en una de las figuras más influyentes del país en este ámbito.
Fundador del diario Página/12 a los 26 años, Lanata se convirtió en un referente del periodismo crítico e innovador en Argentina. Además, exploró otras áreas académicas, como Filosofía y Derecho, estudios que abandonó para dedicarse por completo al periodismo, su verdadera vocación.
A lo largo de su carrera, trabajó en medios gráficos, radiales y televisivos, destacándose en programas como “Periodismo para Todos” y “Lanata sin Filtro”. También incursionó en la literatura y el cine documental, dejando una vasta obra que abarcó libros, reportajes y películas como “Deuda”.
Lanata fue reconocido por su estilo provocador y crítico, que le valió tantos admiradores como detractores. A lo largo de su trayectoria fue multipremiado: recibió 23 Martín Fierro, el Konex de Platino y un Emmy Internacional, que destacaron su contribución al periodismo. Su enfoque, que combinaba información rigurosa con un tono accesible, marcó a generaciones de periodistas y lectores.
En el plano personal, Jorge Lanata estuvo casado con Elba Marcovecchio, con quien contrajo matrimonio el 23 de abril de 2022. . Esta unión marcó el cuarto matrimonio del periodista, quien previamente estuvo casado con Patricia Orlando y Silvina Chediek, además de mantener una larga relación con Sara Stewart Brown.
Lanata fue padre de dos hijas fruto de diferentes relaciones. Su hija mayor, Bárbara, nació de su vínculo con Andrea Rodríguez, quien fue su pareja entre 1986 y 1989 y trabajó como productora radial junto a él. Su hija menor, Lola, es hija de Sara Stewart Brown, con quien compartió casi dos décadas de vida.
En 2015, Lanata reveló que había sido adoptado, un hecho que, según confesó, lo llevó a replantearse muchas preguntas sobre su vida y su identidad. Este descubrimiento marcó un momento personal significativo en su historia.
A pesar de su éxito, Lanata enfrentó problemas de salud y adicciones declaradas, que influyeron en los últimos años de su vida.
Con su partida, el periodismo argentino pierde una de sus figuras más emblemáticas, cuya capacidad para abordar temas complejos con un estilo único, seguirá siendo recordada por años.