Solidaridad

Una escuela rural de Misiones inauguró su nueva aula gracias a la solidaridad: el emotivo momento en el que encendieron las luces

Un micro cargado de donaciones, médicos y capacitadores llegó hasta Colonia Fortaleza. Lo que ocurrió esas tres jornadas dejó huellas que nadie del equipo esperaba llevarse.

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Uno cree que ya lo vio todo. Después de tantos años presentando y viviendo noticias, se convence de que las emociones ya no lo agarran desprevenido. Y entonces baja del micro en Colonia Fortaleza, departamento de San Pedro, en el nordeste misionero, y los pibes lo reciben cantando el Himno a pleno pulmón, parados sobre la tierra colorada. Ahí no hay libreto que valga.

Fueron tres días, del 22 al 24 de agosto, a bordo del Colectivo Saludable Sustentable, bautizado como Esteban Laureano Maradona, el médico que curó medio siglo en el monte formoseño. Fuimos a acompañar a la Escuela Rural N.º 792 y volvimos con la valija llena de otra cosa.

Esta corajeada la encabeza Conectando Puntos. La organización que dirige Manuel Alejandro Isaac apadrina la escuela hace años, y la familia Isaac es el pilar de todo esto. Nosotros nos subimos a un camino que ellos venían abriendo a fuerza de viajes, campañas y obra.

El padrino del colectivo es Luis Landriscina, el gran narrador del interior, la voz que durante décadas le puso ternura, picardía y dignidad a la vida de pueblo. Esta vez no pudo viajar y mandó un mensaje que en Fortaleza escucharon en silencio: pidió perdón por la ausencia y contó que está atravesando una enfermedad. “Me alegro mucho si la escuela va a tener la posibilidad de tener su luz puesta por ustedes”, dijo, y cerró con un abrazo para todos, junto a la China, desde Buenos Aires.

Chapa, madera y una porfía del tamaño de la selva

Cuesta explicarlo sin haberlo pisado. Chicos que caminan cuatro o cinco kilómetros y llegan empapados o muertos de frío. Antes les armaban una fogata para que entraran en calor. Todo arrancó hace más de treinta años, cuando una familia decidió que en el medio de la selva también hacía falta un aula. Hoy son 42 alumnos, y desde hace poco hay un aula satélite que depende de la 792 y suma 30 chicos más.

“Lo que siempre le tratamos de transmitir a mi hijo es la pasión y el amor por el trabajo, por los chicos, y también la vocación”, contó Sergio Quintana, primer maestro de la escuela desde 1994. Ese hijo es Denis Quintana Adoryan, hoy director. Sergio nunca pensó en pedir traslado: sostuvo que en el paraje también hay seres humanos que necesitan lo que en otros lados sobra y que se merecen la chance de ser alguien el día de mañana.

Esa frase me quedó dando vueltas los tres días.

La salud también se sube al colectivo

No llegamos con las manos vacías, y eso tiene nombre y apellido. La AAARBA, Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, mandó medias, abrigo, equipamiento y útiles escolares. El Grupo GEP, Grupo Empresario Prieto, donó el colectivo que hace posible cada viaje. Y Lüsqtoff puso las herramientas:

  • Cuatro soldadoras y llaves especiales.
  • Un grupo electrógeno y una escalera.
  • Cañería y cables para la instalación eléctrica.

Fernando Fehlauer (MP 1390), farmacéutico de Farmacéuticos Sin Fronteras con el apoyo de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), trabajó con Conectando Puntos en prevención y uso responsable de medicamentos. “Los chicos que crecen en contextos de pobreza o aislamiento cargan una doble mochila. Y el ánimo de los adultos que los rodean les llega derecho: cuando la familia está sostenida, el chico tiene escudo”, planteó la licenciada Sofía Martinoglio (MN 73494), psicóloga, a cargo de las charlas de salud mental. Javier Aguirre, capacitador de Lüsqtoff, enseñó electricidad y soldadura, y la Facultad de Medicina de la UBA, con el doctor Ignacio Brusco, también puso el hombro.

En Colonia Fortaleza los recursos escasean, pero sobran otras cosas. La escuela no es solamente escuela: es punto de encuentro, es contención, es la referencia de las familias de los parajes de alrededor. Los padres no van únicamente a buscar a los chicos, se quedan. La comunidad funciona como una gran cooperativa donde todos se ayudan con todos.

Pero lo que no entra en ninguna planilla es la mirada de los chicos. Ojos enormes, sin un gramo de desconfianza. La alegría honesta de sentirse mirados, de que alguien haya manejado cientos de kilómetros para sentarse con ellos. Y atrás, los padres, con esa mezcla de timidez y esperanza de quien empieza a creer que esta vez cambia de verdad.

La UNESCO estima que alrededor de una cuarta parte de las escuelas del mundo funciona sin electricidad, y la carencia castiga con más saña al campo. Sin luz no hay computadora ni taller a la tarde.

La noche en que la escuela se encendió

El 23 de agosto se inauguró el aula 3, esa que hasta entonces era una construcción a oscuras. Cuando prendieron las lámparas, el patio entero quedó iluminado y toda la comunidad educativa aplaudió. Algunos grandes se dieron vuelta para que no los vieran llorar. Y siguen llegando materiales, porque los trabajos no se detuvieron.

Esto se llama dignidad, progreso, salida laboral. Acá se puede aprender. Se hizo mucho y se va a hacer mucho más: ahora vamos por la conectividad, con Huawei acompañando esa parte. Se pasó de una escuela rancho con un excusado a tener algo como la gente. Esto también es hacer patria.

Cuando los informes salieron al aire pasó algo que no estaba en ningún plan. Una médica escribió ofreciéndose como voluntaria para el próximo viaje. Una docente preguntó si habrá otra vuelta, que ella quiere ir. Desde Necochea, desde el conurbano, desde donde sea, pedían el alias para mandar su granito de arena. Sandro Bogado celebró el esfuerzo de los padres para que los chicos tengan un colegio bien hecho. Y Marcelo Márquez resumió lo que sintieron muchos: “viví una realidad así y es mucha la emoción”.

Que quede claro: no lo hizo un canal de televisión. Lo hicieron los papás, la comunidad educativa misionera, los maestros rurales y Conectando Puntos. La Dirección General de Escuelas de Misiones habilitó que la ayuda pudiera acoplarse. También estuvieron los veteranos de Malvinas Ernesto “Taca” Ureta y Gerardo “Turca” Isaac.

La escuela sigue necesitando manos. Quien quiera arrimar algo puede hacerlo al alias Escuela792.cmf, con el punto entre el número y las siglas, o al CBU 2990023902300098480006, a nombre de Diego Hernán García. También se puede colaborar a través de @conectandosolidario. Ojo con las cuentas parecidas: conviene chequear el alias antes de transferir.

Gracias por tanto

El equipo de Conectando Puntos: Germán Isaac, Pablo Isaac, Guillermo Isaac, Ramiro Isaac, Manuel Isaac, Manuela Petrucelli, Maximiliano Donvito, Elena Arruabarrena, Juan Pedro Passucci, Emiliano Peruzzi y Arturo Laulhe. Luis Landriscina. Grupo GEP. Tito Díaz y familia. AAARBA. COFA. Lüsqtoff (familia Martinoglio). Huawei. Plan Divino. Facultad de Medicina de la UBA (Dr. Ignacio Brusco). Línea 39, Javier López. Medina y Ruso Rodríguez. Todo el taller de la Línea 93: Laureano Riguetti, Juan Galarza, Julio Cortez, Oscar Montenegro, Miguel Wertepovicz, Richard Ricardo Leyes, Juan Cortez, Gabriel Langiano y Francisco Albarenga. Rugby Solidario. Ford. RCO Olivos. Global Oil / Juan Maluff. Familia Barros Cardozo. Fran Papel (Franco y Antonio).

Fuente: Con informacion de TN

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