
Flaviana Cantondebat es una mujer emprendedora que durante gran parte de su vida se dedicó a hacer lo que los demás creían “correcto”: tener buenas calificaciones en el ámbito escolar, mantener los vínculos a toda costa y continuar por el camino aconsejable para las personas de su entorno. La vida es impredecible y, en un momento determinado, ocurrieron sucesos que la desestabilizaron, la shockearon e hicieron que su forma de pensar tuviera un cambio brusco. En la actualidad es fotógrafa, freelancer y productora audiovisual, y forma parte fundamental del estudio creativo “Dopamina”, con deseos constantes de seguir creciendo, pero, por sobre todas las cosas, de establecerse mental, profesional y humanamente, logrando ser la persona que quiere ser en un ambiente acorde con sus necesidades y objetivos.
La nueva visión sobre el trabajo:“Toda mi vida fui fotógrafa y el trabajo era ir a un evento, sacar las fotos, editarlas y entregarlas. Esa conducta estaba muy vinculada a ‘hacer lo correcto’. Hoy, ya sea como fotógrafa o dentro de ‘Dopamina’, la gestión de mi trabajo también se construye en escuchar más allá de lo que pide el cliente y ver todo el entorno en el cual se desarrolla la actividad. Romper el molde de lo establecido mediante la creatividad es uno de los desafíos más lindos que tengo”.
El cambio de aprender a jugársela: “Crecí con el pensamiento de hacer bien lo justo y necesario. El proceso de estudio en la facultad me llevó a conocer nuevos puntos de vista y crear cierta rebeldía en mi camino para lograr mis objetivos. Eso, sumado a los cambios bruscos que pueden ocurrir en cualquier vida, te posiciona en ese estado en el cual entendés que podés fracasar y que no pasa nada con eso, vas a seguir adelante. Aprendí a jugármela viendo las cosas desde afuera, así como aceptando que no siempre tengo un control sobre las cosas y tengo que fluir, por más que lo que quiero no se esté dando”.
Lo establecido en el hacer lo correcto:“Asocio el hacer lo correcto con lo establecido por la sociedad: horarios de trabajo, tener una familia, una casa, formas de vincularse, hasta incluso de pensar. Con el paso del tiempo comprendí que mi vida no formaba parte de eso. Lo que quiero ser no comprende horarios y puedo trabajar muchas horas durante algunos días, pocas en otros y sentirme bien con ambas. Dentro de mis cuestiones a mejorar está que mi accionar no dependa de la mirada del otro. Sé que voy a tener complicaciones por no seguir patrones sociales, pero lo importante es que me sienta bien con lo que soy y con lo que hago, y desde hace un tiempo viene sucediendo, así que es un gran comienzo”.
El horizonte de la fotografía: “Para mis 15 pedí la cámara de fotos, en principio para sacar fotos en cualquier momento. Cuando fallece mi papá dije que tenía que empezar a trabajar y lo hice junto a la fotógrafa de mis 15. Empecé con eventos sociales hasta que en un momento me cansé y fui a buscar otro rumbo; lo encontré con los recitales, fotografiando a artistas, una experiencia maravillosa. Hoy, dentro de ‘Dopamina’, estoy más vinculada con la foto producto o todo lo relacionado a eso, también me gusta y me parece divertido”.
La aventura del freelancer: “La motivación parte de la diversidad: un día estar haciendo fotos en un concierto y al otro a una pizza, elegir el camino que querés, tener tu propio manejo del tiempo y libertad. La única cuestión ‘mala’ es la inconstancia o incertidumbre del tema económico. Tuve que aprender a ajustarme y a saber invertir para lograr mi estabilidad”.
El universo “Dopamina”:“Pegué confianza con Agostina Alfonso cuando fui su fotógrafa de graduación, ahí se originó el vínculo. En ella vi en parte lo que me faltaba: no tenía vergüenza por nada. A su vez, me costaba desarrollar mi lado creativo, era muy agotador. Soñaba con tener un equipo o formar parte de uno que me ayude a mejorar como profesional y tener nuevos desafíos. Con ella conseguí tener esa conexión que antes no había encontrado. ‘Dopamina’ representa para mí el espacio en donde intento despegarme del ‘deber ser’ con herramientas creativas, actuales y en funcionamiento con una persona que, en cierta forma, quiere lo mismo que yo: diferenciarse del resto”.
Para romper con lo establecido, el arte puede ser un gran aliado, dependiendo del camino que escojas. Flavi no sólo escogió al arte a través de la fotografía, sino que también busca conectarse con su deseo de establecer su personalidad en cada acción que realiza, ya sea profesional o personalmente. Busca generar, a través de las fotografías, la dopamina precisa para una mejor toma de decisiones y tener un mejor bienestar. Tarde o temprano, su conexión con su lado artístico provocará una evolución en su integridad, mejorando cada aspecto que desee, dado que la función primordial del arte es que funcione todo lo demás.



