Historias

Gustavo Méndez: el periodista de espectáculos que forjó su camino sin renunciar a sus convicciones

Oriundo de nuestra ciudad y devoto de la Virgen de San Nicolás, encontró en el periodismo una vocación que surgió de manera inesperada y lo llevó a desempeñarse en medios nacionales dedicados al espectáculo

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Gustavo Méndez, nació en San Nicolás de los Arroyos, es hijo de Jorge y Norma, hermano de Matías y tío de María Paz. Familiero, resiliente, positivo y devoto de la Virgen de San Nicolás, practicó fútbol y básquet de manera amateur. Poseedor de convicciones que defiende sin descanso e hincha de Boca Juniors, desarrolló una extensa trayectoria periodística que lo llevó a integrar distintos programas de radio y televisión, entre ellos “Confrontados”, “Infama” y “La mañana con Moria”.

Actualmente continúa en el programa televisivo de la diva del espectáculo y también desarrolla su faceta de conductor en “La Posta del Espectáculo”, el programa de streaming de la Televisión Pública, y en “Los del Abasto”, el ciclo cultural y musical transmitido por Love Streaming.

El inicio inesperado: “Mi idea era estudiar arquitectura, tuve un problema de salud que me tuvo en la cama durante mucho tiempo y me imposibilitó realizar las materias técnicas que se requerían para ingresar, por ese tiempo, al no poder hacer nada, veía mucha televisión para pasar el tiempo, en ese momento un periodista de San Nicolás, Luis Sansalone, me consiguió una beca para estudiar periodismo deportivo en Buenos Aires y ahí empezó todo”.

El ego en la profesión: “El ego existe en todas las profesiones, es algo normal en el ser humano, el problema ocurre cuando se torna una competencia incansable entre compañeros de laburo, personalmente no me tocó padecer esa cuestión aunque la viví bastante de cerca. Mis convicciones y valores me demostraron que sólo debo competir conmigo y tratar de encontrar o fortalecer mi mejor versión para el trabajo que esté haciendo”.

La enfermedad por la primicia: “Tengo mucho respeto por la información y por la fuente que me la brinda, a veces se torna muy complicado obtener información sobre los temas del momento, trato de investigar a fondo para que sea una información fiel y verídica, pero el uso de las redes y el manejo de influencers sin preparación previa muchas veces, o en su mayoría, entorpecen y arruinan el desarrollo de la información y su forma de comunicarla”.

El periodismo en la actualidad: “Sinceramente el periodismo que yo estudié, en el cual me vi reflejado, creo que murió. Los diferentes referentes y maestros que tuve en el camino, me enseñaron muchas cosas, sobre todo a amoldarme a los golpes de la profesión, incluso aquellos de la vida. Hoy no veo nada de esas enseñanzas en el ambiente, muy poco respeto por la acción de informar, mucho menos por las formas de conseguir información, la desesperación por un protagonismo desmedido, de estar por encima de la noticia ha generado una escasez en la coherencia periodística, por todos lados ves la misma información, dicha de la misma forma, con el mismo profesionalismo o emoción (si es que existe alguna de ellas), entiendo que las profesiones tienen tendencia a cambiar en un estado permanente pero me gustaría que la esencia de la profesión siga viva y las futuras generaciones preserven los valores más importantes de la profesión como la verdad, la credibilidad y el respeto”.

La liviandad de conceptos en el mundo de la comunicación: “No tengo la sensación sino la certeza de que todo lo relacionado a las noticias e información se toma con demasiada liviandad de ambas partes: los periodistas y quienes consumen los medios de comunicación. Importa más quién lo dice que la información en sí, incluso algo peor: toman como ‘palabra santa’ o ‘la pura verdad’ a la información de acuerdo a la cantidad de seguidores que tenga su cuenta en redes sociales. Personalmente yo tengo cierto resquemor con el término ‘colega’, lejos de una falta de humildad no considero que cada persona que ejerza la profesión que yo hago sea un colega mío, no se trata de una cuestión personal sino más bien una profesional”.

Su legado para el mundo: “Estoy en una etapa temprana de mi vida como para hablar de legado o sobre qué le dejo al mundo, la vida me demostró que en un segundo todo puede cambiar para bien o para mal y tenés que estar preparado para todo, si existiese la posibilidad de elegir, me gustaría ser recordado como una buena persona que trató de mantener sus valores y principios, así como los de la profesión en lo más alto. Nadie me regaló nada, el sacrificio y la constancia me educaron para poder cumplir con mis expectativas y objetivos, hoy estoy bien, con la mayoría de los deseos cumplidos, pero sé que todavía falta un montón en este camino”.

La creatividad, la ansiedad y la competitividad fluyen por partes iguales en Gustavo, estableciendo todos aquellos valores aprendidos en una forma particular de brindar información, estar delante de una cámara o siendo integrante de un equipo de trabajo profesional. “Nunca faltó nada pero tampoco sobró” es una frase que lleva consigo permanentemente, quizás desde ese inicio se forjó su capacidad de adaptación ante cada desafío, problema o aventura que el camino de la vida le tenía preparado. Paciente, pasional y profesional, hoy y todos los días, Gustavo siempre busca ir a más.

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