
Hay periodistas que pasan por los medios. Y hay periodistas que dejan una marca en el oficio.
Samuel “Chiche” Gelblung fue de esos.
Desde muy joven entendió algo que nunca abandonó: que para hacer periodismo hay que tener curiosidad, mirar, preguntar y salir a buscar la noticia. Por eso aquella frase que repetía tantas veces quedó como una verdadera enseñanza: “Si te das una vuelta a la manzana y no traés una noticia, dedicate a otra cosa”.
Detrás de su estilo provocador, de sus preguntas incómodas y de esa manera tan particular de hacer televisión y radio, había algo que quienes elegimos este oficio reconocemos inmediatamente: pasión por el periodismo.
Chiche trabajó hasta el final. No se alejó de las cámaras, de los micrófonos ni de esa necesidad permanente de contar algo. Y quizás ese sea uno de sus mayores legados: haber entendido que ser periodista no es solamente tener un trabajo, sino amar profundamente lo que uno hace.
A quienes llevamos años detrás de una noticia, persiguiendo una entrevista, buscando una historia o simplemente tratando de contar lo que pasa, su figura nos deja una enseñanza enorme.
El periodismo puede cambiar de formatos, de tecnologías y de plataformas. Pero hay algo que no debería cambiar nunca: las ganas de salir a buscar una noticia.
Hoy se fue Chiche Gelblung.
Y los que amamos este oficio vamos a extrañar su voz, su mirada y esa capacidad de hacer que siempre hubiera algo para contar.
Hasta siempre, Chiche. Gracias por la pasión. Gracias por el oficio. Gracias por recordarnos que, después de dar la vuelta a la manzana, siempre tenemos que volver con una historia.
Fuente: Por Ignacio "Nacho" Arámburu



