
El 27 de octubre de 1977, un joven de 22 años fue detenido en Ohio, Estados Unidos, acusado de secuestrar, robar y abusar de tres estudiantes universitarias. Sin embargo, cuando los investigadores comenzaron a reconstruir los hechos, el sospechoso negó tener recuerdos claros de los ataques.
En un principio, se creyó que lo que estaba haciendo William “Billy” Milligan era una estrategia judicial, aunque luego los psiquiatras que lo examinaron aseguraron que tenía un trastorno de identidad disociativo. De esta manera, sostuvieron que distintas identidades podían tomar el control de su cuerpo.
Durante las evaluaciones, los especialistas describieron un cuadro que incluía 24 identidades diferentes. Algunas eran hombres, otras mujeres y varias correspondían a chicos. Cada una tendría características, recuerdos y formas de comportarse propias.
Los ataques que llevaron a su detención
Los hechos que desencadenaron la investigación ocurrieron entre agosto y octubre de 1977, en las inmediaciones de la Universidad Estatal de Ohio, en Columbus. Durante ese período, varias estudiantes denunciaron ataques con un patrón similar: habían sido abordadas, obligadas a conseguir dinero y trasladadas a otros lugares, donde fueron agredidas sexualmente.
Las denuncias llevaron a la Policía a investigar una serie de secuestros y robos que generaron preocupación entre los estudiantes. Durante la investigación, una de las víctimas identificó a Milligan a partir de fotos policiales y otras pruebas permitieron vincularlo con los hechos.
En octubre de ese año, los investigadores lo detuvieron y lo acusaron de secuestro, robo agravado y abuso sexual. La causa incluía tres víctimas y varios cargos por los ataques.
Milligan tenía antecedentes penales, por lo que, al principio, su caso no parecía presentar mayores particularidades.
Sin embargo, durante las primeras entrevistas y evaluaciones psicológicas, su comportamiento llamó la atención de los especialistas. Milligan afirmaba que no se acordaba de los hechos y que no había sido él quien los había cometido.
En lugar de atribuir esa falta de memoria a una estrategia de defensa, la fiscalía comenzó a investigar si existía un trastorno mental que pudiera explicar sus respuestas.
Quién era Billy Milligan
William Stanley Milligan había nacido el 14 de febrero de 1955, en el estado de Florida, Estados Unidos. Su infancia estuvo atravesada por dificultades familiares y, según los relatos que reconstruyeron posteriormente su historia, por experiencias traumáticas.
El padre de Milligan se suicidó cuando él era aún muy chico. Luego, su madre volvió a casarse con otro hombre y toda la familia se mudó a Ohio.
Según el testimonio de Billy, su padrastro lo golpeó y abusó sexualmente de él durante su infancia. También habló sobre episodios de violencia y amenazas que, según su versión, lo habían llevado a ocultar lo que pasaba con su mamá. Su padrastro negó las acusaciones de violación que se le atribuyeron.
Los especialistas que lo evaluaron consideraron que esas experiencias podían estar relacionadas con el desarrollo de su trastorno. De acuerdo con la explicación que sostuvieron durante el proceso, Milligan habría desarrollado distintas identidades como una forma de afrontar situaciones traumáticas que no podía procesar.
Las 24 identidades que describieron los psiquiatras
Durante las evaluaciones, Milligan comenzó a presentar comportamientos que los profesionales interpretaron como cambios entre distintas identidades. En una de las entrevistas iniciales, cuando una psicóloga se dirigió a él como Billy, respondió que Billy estaba dormido y que él era David. A partir de episodios como ese, los especialistas profundizaron sus estudios.
Entre los profesionales que participaron de las evaluaciones se encontraba la psiquiatra Cornelia Wilbur, conocida por su trabajo en otro caso de identidades múltiples que había alcanzado notoriedad pública. Junto con otros especialistas, examinó a Milligan e intentó determinar si sus cambios de comportamiento respondían a un trastorno genuino.
Las primeras evaluaciones identificaron menos identidades, pero con el tiempo los especialistas llegaron a describir 24. Según sus informes, no se diferenciaban solamente por los nombres: también presentaban variaciones en la voz, los gestos, los conocimientos, las habilidades y las reacciones emocionales.
Entre ellas estaba Arthur, descrito como un hombre británico, racional y metódico, que habría asumido el control en situaciones que requerían planificación. Ragen, por su parte, era presentado como una identidad masculina de carácter agresivo, con acento eslavo, a la que se atribuían conductas violentas. También figuraba Adalana, una identidad femenina a la que la defensa vinculó con las agresiones sexuales investigadas.
El juicio que cambió el rumbo del caso
El proceso judicial debía determinar si Milligan podía ser considerado penalmente responsable de los delitos que se le imputaban. La defensa se apoyó en los informes de los psiquiatras, que sostenían que padecía un trastorno mental que le impedía comprender o controlar sus acciones durante los ataques.
El caso generó una discusión excepcional para la época. Los abogados de Milligan argumentaron que no correspondía tratarlo como a un delincuente que había actuado conscientemente, mientras que la gravedad de las acusaciones alimentaba las demandas de que recibiera una condena.
A pesar de ello, el 4 de diciembre de 1978, el juez Jay C. Flowers resolvió declarar a Milligan no culpable por razones de enfermedad mental.
La decisión se basó en las conclusiones psiquiátricas presentadas durante el proceso y convirtió al caso en un precedente ampliamente citado: Milligan fue reconocido como uno de los primeros acusados en Estados Unidos en conseguir ese resultado.
La resolución no significó que el tribunal hubiera determinado que los ataques no ocurrieron ni que las denuncias fueran falsas. Tampoco implicó que Milligan quedara inmediatamente en libertad. La decisión estableció que no debía ser condenado penalmente, pero su situación quedó bajo control de las autoridades de salud mental.
Milligan permaneció internado durante años. En 1988, fue liberado del hospital y pasó a recibir tratamiento ambulatorio. La liberación definitiva llegó en agosto de 1991, después de un proceso prolongado de tratamiento y evaluaciones.
En diciembre de 2014 murió a los 59 años en un hospital de Columbus, Ohio, a causa de un cáncer.
Fuente: Con informacion de TN



