
La crisis salarial de los trabajadores municipales de San Nicolás ha alcanzado un punto crítico. Con haberes básicos que rondan los 259 mil pesos y jubilaciones que no superan los 300 mil, muchos jubilados municipales han tenido que recurrir al monotributo para subsistir. La situación, según denuncian el Sindicato Único de Trabajadores Municipales y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), es consecuencia directa de la falta de una mesa de negociación paritaria real y de una gestión que favorece a un solo gremio en detrimento del resto.
“El diálogo con el Departamento Ejecutivo es prácticamente formal, a través de comunicados y presentaciones efectuadas ante mesa de entrada”, señaló Rodolfo Cecchi, delegado del Sindicato Único de Trabajadores Municipales, quien agregó que la “discriminación” a su gremio y a ATE en las negociaciones ha provocado que los trabajadores lleguen a una situación límite.
Desde junio de 2024, los municipales aguardan un incremento en el haber básico que permita recuperar el poder adquisitivo perdido. Sin embargo, según denuncian los sindicatos, la respuesta del Ejecutivo ha sido “insuficiente y tardía”. A principios de este mes, el gobierno local anunció un aumento del 40% a aplicarse en marzo, un porcentaje que representa solo una fracción de lo que consideran necesario y que deja de lado a cientos de trabajadores, una situación habitual año tras año.
Ante este panorama, el Sindicato Único de Trabajadores Municipales presentó un pedido de recomposición salarial que contempla un 40% de incremento en febrero, otro 40% en marzo y un tercer 40% en abril, para alcanzar un 120% acumulado en 2024. Además, solicitan el pago inmediato de una gratificación extraordinaria adeudada a trabajadores que fueron excluidos de un beneficio de un millón de pesos, y la regularización de los empleados municipales jubilados que hoy trabajan bajo el régimen de monotributo.
Persecución y despidos encubiertos
Uno de los puntos más graves de la denuncia sindical es el impacto del régimen de despidos encubiertos, disfrazados de retiros voluntarios. Advirtieron que la gestión local ha reducido la planta de empleados municipales de 699 en 2024 a solo 583 en la actualidad. Paralelamente, la cantidad de monotributistas asciende a más de 1.000, incluyendo jubilados que deben volver a trabajar por la precariedad de sus haberes.
“Se elaboran listas negras y los empleados que han reclamado ante los tribunales de trabajo no han percibido la gratificación extraordinaria”, denunció el dirigente gremial, quien señaló al director de Recursos Humanos como el principal ejecutor de esta estrategia. Además, criticó que las paritarias sean definidas de manera unilateral por el Ejecutivo sin respetar la ley provincial 14.656, que establece que el ingreso de empleados debe ser por planta permanente y con convenio colectivo.
La secretaria general de ATE, María Eugenia Bravo, reforzó estas denuncias destacó que es algo que sucede hace largos años. “Hace más de 10 años que no podemos sentarnos en una mesa a dialogar sobre paritarias” señaló. Incluso en sus redes sociales, expresó que “en ATE defendemos orgullosamente a las trabajadoras y los trabajadores. En San Nicolás hay empleados municipales que ganan $250.000. Aparatean y no dicen que hacen con la plata, por ejemplo, del Fondo Educativo”.
Un sindicato alineado con el Ejecutivo
El Sindicato de Trabajadores Municipales, el único con acceso directo al gobierno, no defiende a los empleados, sino que actúa en función de sus propios intereses. Según sostienen, la cúpula de este gremio está compuesta por directores y funcionarios designados por el Ejecutivo, lo que genera un conflicto de intereses evidentes. Finalmente, la referente de la Asociación de Trabajadores del Estado, expresó: “Dicen ser compañeros y por intereses personales defienden a la gestión. Nosotros somos ATE, nos seguiremos poniendo al frente de la lucha”.
“El sindicato de la vieja estructura no existe, está dirigido por personas puestas por el Ejecutivo, que solo negocian beneficios para ellos y abandonan a los trabajadores”, afirmó Cecchi.
Por otro lado, esta semana ATE llevó adelante una reunión del Consejo Directivo Provincial, en donde el caso particular de San Nicolás fue expuesto en busca de definir acciones para continuar peleando por recuperar el poder adquisitivo de las y los trabajadores bonaerenses.
“La situación es cada vez más crítica, porque como siempre decimos no solamente son trabajadores pobres, sino con sueldos de indigentes. Esto que cierran es una verdadera vergüenza, vamos a seguir insistiendo en que en el municipio no hay paritarias, y que se dejen de dar bonos que nos les llegan a muchos trabajadores y jubilados”, sentenció la secretaria general de ATE.
La lucha de los trabajadores municipales de San Nicolás sigue en pie. Mientras el Ejecutivo continúa sin abrir una mesa de diálogo real, insisten en que no claudicarán hasta conseguir una recomposición salarial justa y el fin de las maniobras de precarización laboral.



