
Como cada 7 de agosto, la comunidad católica conmemora el Día de San Cayetano. En San Nicolás, al igual que en el resto de la Argentina, numerosos fieles participan de las celebraciones para agradecer o pedir por pan y trabajo.
La Parroquia San Cayetano, ubicada en Sarmiento 523, preparó un cronograma de actividades religiosas para recibir a quienes deseen presentar sus peticiones.
Las misas se oficiarán a las 8:30, 10:00, 11:00, 17:30, 19:00 y 20:30. La celebración central comenzará a las 15:00 y, una vez finalizada, se realizará la tradicional procesión por las inmediaciones del templo.
Aunque su figura ocupa un lugar destacado en la religiosidad popular del país, su historia se remonta a la Italia del siglo XVI. Nacido en Vicenza en 1480, dentro de una familia noble, estudió Derecho en la Universidad de Padua antes de ordenarse sacerdote.
Guiado por sus convicciones, decidió desprenderse de sus bienes para dedicar su vida al acompañamiento de personas enfermas, pobres y necesitadas.
En 1524, con el propósito de renovar el espíritu del clero y promover una vida austera, basada en la confianza en la providencia divina, fundó la Orden de Clérigos Regulares, cuyos integrantes serían conocidos como los Teatinos. La iniciativa fue impulsada junto con el Obispo Gian Pietro Carafa, quien años más tarde se convertiría en el Papa Paulo IV.
San Cayetano murió el 7 de agosto de 1547, en Nápoles, y fue canonizado en 1671 por el Papa Clemente X.
Si bien desarrolló su obra en Europa, su veneración adquirió una fuerte presencia en la Argentina durante el siglo XX. La devoción se extendió especialmente a partir de la crisis económica de 1930, cuando el Padre Domingo Fanti promovió su culto en el Barrio porteño de Liniers, donde se encuentra uno de los principales santuarios dedicados al religioso.
Desde entonces, San Cayetano se convirtió en un referente espiritual para quienes piden por el empleo y el sustento cotidiano. Cada año, miles de personas concurren a iglesias y parroquias para renovar sus plegarias y mantener vigente una de las expresiones de fe más arraigadas del país.



