
Un repartidor de 47 años fue abordado por tres hombres encapuchados este martes 1° de septiembre, cuando descargaba mercadería en un kiosco situado en Chacabuco al 1000.
El hecho ocurrió alrededor de las 9:15. Uno de los individuos le provocó una lesión leve en el abdomen, mientras sus cómplices revisaban sus prendas e intentaban ingresar al vehículo que utilizaba para trabajar.
En medio del ataque, la víctima consiguió escapar y se refugió en una obra en construcción cercana. Ante esa situación, los asaltantes desistieron y huyeron a pie hacia el norte.
Según consta en la denuncia, los responsables no lograron sustraer dinero ni otras pertenencias.
El damnificado señaló que uno de ellos vestía campera negra y una gorra con visera blanca. Los otros dos llevaban ropa oscura. Todos tenían el rostro cubierto y hasta el momento no fueron identificados.
La causa fue caratulada como tentativa de robo calificado y quedó bajo intervención de la UFI N.° 14.
El título original no está mal, pero esta versión jerarquiza el dato central: no fue solamente un ataque, sino un intento de asalto. Eso sí: revisaría por qué la causa se calificó como “robo calificado”, porque la nota no menciona armas ni otro elemento que explique ese agravante.



