Política

Javier Milei y Victoria Villarruel se cruzarán en el Congreso tras meses de ignorarse

La Asamblea Legislativa se realizará con el mismo esquema del año pasado, pero el vínculo entre el primer mandatario y la titular del Senado atraviesa su peor momento. El protocolo, la organización y los gestos volverán a quedar bajo la lupa en una jornada que promete alto voltaje político.

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El martes a las 16, en el Congreso, representantes de la Casa Rosada, el Senado y Diputados resolvieron mantener sin cambios el protocolo aplicado en 2025 para la Asamblea Legislativa de este año. Sobre el papel, nada se modificó. En los pasillos, en cambio, el clima ya se siente espeso de cara al encuentro que este domingo protagonizarán Javier Milei y Victoria Villarruel, en medio de una relación que está completamente rota.

La vicepresidenta, en su rol de presidenta del Senado, tiene a su cargo la organización junto a la Casa Militar. Sin embargo, la supervisión fina de la apertura de sesiones ordinarias recae en Mara Gorini, secretaria privada y persona de máxima confianza de Karina Milei. Ese doble comando alimenta las tensiones en la previa de una escena que ya tuvo antecedentes incómodos.

En 2025, el saludo en las escalinatas fue frío y en el recinto hubo reto público. Cuando la titular de la Cámara Alta dio por finalizada la Asamblea en medio de la ovación libertaria, el Presidente la cruzó sin vueltas: “No te apures, no terminé”. Desde entonces, el vínculo se deterioró aún más. La vice quedó afuera de las reuniones de gabinete y de la mesa política que integran, entre otros, Martín Menem y Patricia Bullrich. Desde el 1 de marzo de 2025 no volvieron a mostrarse juntos.

La única que volvió a pisar el Congreso fue Karina Milei, durante el debate del Presupuesto y la reforma laboral. En uno de esos encuentros, la hermana del jefe de Estado ocupó un palco del Senado y devolvió un saludo de Villarruel con una mirada gélida, sin mediar palabra.

En agosto de 2025, en una entrevista con Alejandro Fantino, el mandatario se refirió por última vez a su compañera de fórmula en términos durísimos. La calificó como “una traidora que dio lugar a una sesión ilegal para que nos rompan el equilibrio fiscal. Eso generó ruido y habilitó una corrida”, en alusión a la votación por la suba de jubilaciones y la moratoria previsional. Y fue más allá: “Haber habilitado una sesión que te mete un torpedo fiscal, eso implica, los genocidas que hicieron eso, que te fumás un YPF por año. Eso firmaron. Y ella lo habilitó en una sesión que ella podría haber frenado, porque estaba trabajando para el golpe que los kukas querían”.

La tensión volvió a escalar la semana pasada cuando la vicepresidenta criticó en redes el plan económico en defensa del “empleo nacional” y la “producción” local, cuestionando la apertura de importaciones. El mensaje sonó a ensayo de programa propio y encendió alarmas en Balcarce 50, en medio de rumores sobre una eventual candidatura en 2027 que podría dividir al electorado de La Libertad Avanza. El episodio motivó incluso una reacción de Manuel Adorni frente a la posibilidad de que la jefa del Senado compita por la Presidencia.

El domingo, el mandatario tiene previsto llegar a las 21 al Congreso, donde será recibido por Villarruel en las escalinatas. Luego deberán recorrer juntos el trayecto interno hasta el recinto de Diputados, donde el líder libertario brindará su discurso ante la Asamblea Legislativa. Una hora antes se abrirá formalmente la sesión y se pasará a cuarto intermedio hasta su arribo.

Tras ser escoltado por las comisiones de Interior y Exterior, el Presidente atravesará el Salón Azul, firmará los libros de honor, visitará la Constitución Nacional y cruzará Pasos Perdidos rumbo al recinto. Como el año pasado, hablará desde un atril y no desde el estrado tradicional.

Las invitaciones ya comenzaron a enviarse a ministros, gobernadores, ex presidentes, diplomáticos, integrantes de la Corte Suprema y autoridades de distintos credos. Se redujo la cantidad de asistentes y cada bloque solo podrá acreditar un encargado de prensa. El contenido del mensaje es supervisado por Santiago Caputo y se espera que incluya un repaso de los logros de gestión, con foco en la posible conversión en ley de la reforma laboral y la baja de la edad de imputabilidad a 14 años. También habrá, por primera vez, un agradecimiento público a legisladores a quienes el propio jefe de Estado supo llamar “ratas”.

Después del discurso, el Presidente cenará en Olivos con diputados y senadores de La Libertad Avanza. A esa comida no fue invitada Villarruel.

En paralelo, en la Casa Rosada siguen molestos por lo que consideran un acuerdo de la vicepresidenta con la UCR y sectores del peronismo para repartir los cargos del Senado y dejar afuera al Poder Ejecutivo. Bartolomé Abdala continuará en la Presidencia Provisional, lo que bloquea el ascenso de la neuquina Nadia Márquez, impulsada por Karina Milei. En la vicepresidencia asumirá la peronista jujeña Sandra Moisés, mientras que la vicepresidencia primera quedará para Carolina Losada y la segunda para la cordobesa Alejandra Vigo. En la Secretaría Parlamentaria seguirá Agustín Giustinian, tras un acuerdo entre Villarruel y el PRO.

El único casillero que el Ejecutivo busca retener es la Prosecretaría de Coordinación, hoy en manos de Manuel Chavarría, dirigente clave de La Libertad Avanza que respondió a la Casa Rosada en 2024 y 2025 pese a presiones internas. Aunque el Gobierno quiere sostenerlo, la vice se opondría y la definición todavía está abierta.

Fuente: Con información de Data Clave

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