
Argelia vuelve a disputar un Mundial. Tras 12 años de ausencia en la cita mundialista, el conjunto de Vladimir Petković será rival de la Selección Argentina en el Grupo J en esta edición: intentarán sorprender al mundo y dejar su huella, tal como lo hizo -hace casi siete décadas- el llamativo equipo del FLN, que luchó por la independencia del país.
Era 1945. La Segunda Guerra Mundial llegó a su fin y, en paralelo, soplaban vientos de independencia en Argelia, que era colonia francesa. Las masacres de Sétif y Guelma el 8 de mayo de ese año, en medio de manifestaciones locales, fueron combustible para el Frente de Liberación Nacional.
El 1° de noviembre de 1954 no es un día más en la historia contemporánea de Argelia. El FLN ejecutó decenas de atentados consecutivos (conocidos como Toussaint Rojo) contra ciudadanos occidentales y musulmanes identificados con la colonia. Fue el inicio de la guerra en el país.
Por otra parte, otro episodio de ese año conmocionó al pueblo: el terremoto en Orleansville del 9 de septiembre, que dejó 1400 muertos, miles de heridos y una ciudad destruida (que luego pasó a llamarse El-Asnam).
En medio de la guerra, los líderes del Frente de Liberación Nacional encontraron una herramienta más poderosa que cualquier arma o bomba: el fútbol. En París, se organizó un partido a beneficio de las víctimas del sismo. En ese encuentro, la Selección de Francia se enfrentó a un conjunto del Magreb (integrado por marroquíes, argelinos y tunecinos) el 7 de octubre. Larbi Ben Barek -marroquí que había pasado del Atlético de Madrid al Marsella- fue la principal figura de ese equipo, que se impuso por 3-2. El triunfo dejó boquiabierto a todos los franceses en el Parque de los Príncipes, envalentonó a los norteafricanos y, también, llamó la atención del FLN.
A raíz de ese episodio, el Frente de Liberación Nacional elaboró un plan para armar su propio equipo: una selección de jugadores nacidos en la Argelia francesa para luchar por la independencia del país. Mohamed Boumezraga, el responsable del plantel y exjugador del Red Star, se comunicó con 33 futbolistas que estaban en la liga de Francia.
Abril de 1958. Se acercaba el Mundial de Suecia, al que la Selección francesa llegaba como una de las grandes favoritas (terminó tercera y Brasil se coronó campeón). Rachid Mekhloufi, del Saint-Étenne y quien era oriundo de Setif, renunció a la Copa del Mundo por la lucha de la independencia de Argelia. “Me llamaba mi país, no podía negarme”, explicó tiempo después.
El delantero se fugó entre el 13 y 14 de abril. Tras pasar una noche en un hospital por una lesión, luego huyó hacia la frontera franco-suiza. Su destino era Túnez. Otros fueron arrestados y no lograron llegar. Entre ellos, Mohamed Maocuhe (del Stade Reims), quien llegó a Lausana, regresó a París por error, fue detenido en la frontera suiza y pasó tres meses en prisión. “Nueve argelinos desaparecen”, tituló L’Equipe el 14 de abril.
Los dirigentes franceses y la FIFA intentaron cortar de raíz a esa selección. De hecho, la Federación Internacional amenazó con sancionar a todo país que se enfrentara a los argelinos (con el tiempo Libia y Túnez fueron suspendidas, por ejemplo).
Túnez -que se había independizado de Francia en marzo de 1956- fue la primera nación que le abrió las puertas a aquella selección. El primer partido fue contra Marruecos (victoria por 2-1), el 9 de mayo de 1958. Fue el inicio de la gira independentista.
En cuatro años, esa selección del FLN jugó 91 partidos de exhibición: fueron 65 victorias, 13 empates y 13 derrotas, con 385 goles a favor y 127 en contra, según detalló el periodista Miguel Ángel Lara en Marca. Ningún encuentro fue en suelo argelino. El mejor triunfo fue por 6-1 ante el conjunto yugoslavo (camuflado para evitar sanciones) en Belgrado. También fueron recibidos por Ho Chi Minh en Hanoi (Vietnam) y por el primer ministro de China (Zhou Enlai) en Pekin.
Uno de los partidos más importantes fue en Bagdad, Irak, en febrero de 1959. Ese encuentro se organizó como si fuera oficial y, al momento de los himnos, sonó el Kassaman, que luego sería adoptado como el oficial de Argelia. Mientras ondeaba la bandera argelina, el embajador francés -quien estaba en el palco como invitado- se retiró del estadio y presentó una protesta formal.
La sangrienta Guerra de Argelia llegó a su fin en 1962, con los acuerdos de Évian. Según historiadores franceses, fallecieron entre 250 y 400 mil personas. El FLN aseguró que fueron 1.500.000 los muertos por el conflicto bélico (el 15 por ciento de los habitantes del país, en ese momento). La independencia se firmó el 5 de julio de ese año. Ahmed Ben Bella, quien había sido jugador del Marsella en 1938, luego fue el primer presidente de la República (desde 1963). En el mismo 1962 se fundó la Federación de Fútbol local: dos años después sería reconocida oficialmente por la FIFA.
Argelia disputará su quinta Copa del Mundo en este 2026. Su mejor actuación fue en Brasil 2014, cuando llegaron a octavos de final y estuvieron cerca de dar el batacazo ante Alemania (se impusieron por 2-1 en el alargue tras un 0-0 en los 90 minutos).
En esta edición, el conjunto argelino integra el Grupo J, con Argentina, Austria y Jordania. El plantel cuenta con 13 franceses y 16 extranjeros en total. Entre ellos, Luca Zidane (arquero e hijo del legendario Zinedine Zidane) y Riyad Mahrez, la principal figura del equipo. Los dirigidos por Vladimir Petković -viejo conocido de Lionel Scaloni- buscarán hacer historia en el Mundial 2026 y dejar su huella, como el famoso equipo del FLN hace casi siete décadas.


