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Educación: entre la exposición en redes y las necesidades que siguen sin respuesta

Mientras el intendente Santiago Passaglia muestra recorridas por instituciones educativas en sus redes sociales, el Municipio acumula más de $3.000 millones del Fondo de Financiamiento Educativo. En paralelo, distintos establecimientos del distrito mantienen reclamos por infraestructura, espacios adecuados y condiciones de funcionamiento

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La gestión de la educación también se mide por aquello que sucede cuando las cámaras se apagan. Las recorridas del intendente Santiago Passaglia por instituciones educativas, difundidas a través de videos en redes sociales que buscan mostrar cercanía con la comunidad, contrastan con una realidad que todavía presenta problemas estructurales en distintos establecimientos del distrito. La presencia institucional y la comunicación oficial pueden formar parte de una estrategia de gestión, pero no reemplazan las intervenciones que las escuelas necesitan para garantizar condiciones adecuadas a docentes, alumnos y familias.

En ese escenario, hay un dato que adquiere especial relevancia: según la información disponible, la administración municipal acumula más de $3.000 millones correspondientes al Fondo de Financiamiento Educativo. Se trata de recursos destinados a una finalidad concreta, en un contexto en el que distintos establecimientos mantienen necesidades edilicias y reclamos que requieren respuestas. La distancia entre los fondos disponibles y las demandas pendientes plantea un interrogante sobre las prioridades de la gestión y el destino efectivo de esos recursos.

Escuelas que necesitan respuestas estructurales

Según pudo saber COSA CIERTA, la situación de la Escuela Secundaria N.º 9 expone algunas de las dificultades más importantes. Su antigua construcción requiere una intervención integral que abarque techos, desagües, instalaciones eléctricas y sistema de gas. No se trata de reparaciones menores, sino de trabajos necesarios para mejorar las condiciones generales del edificio.

Otro caso es el de la Escuela Secundaria N.º 10, en barrio Somisa. Allí, un gremio planteó la posibilidad de trasladar la institución a un edificio propio en barrio Aires del Sur, aprovechando terrenos disponibles y utilizando los fondos municipales. La propuesta apunta a una solución de fondo, en lugar de continuar con intervenciones parciales que no resuelven las necesidades de infraestructura.

Las situaciones no se limitan a las escuelas secundarias. En barrio Moreno, el Jardín de Infantes N.º 928 funciona desde hace años dentro de la Escuela Primaria N.º 45. Esa convivencia implica que niños pequeños y estudiantes de nivel primario compartan espacios y sanitarios, a lo que se suma la presencia de un anexo de la Escuela Secundaria N.º 5 en el mismo edificio.

A su vez, la Escuela Especial N.º 503 continúa sin contar con un edificio propio. Una situación que obliga a las familias a sostener un reclamo por un espacio adecuado para el desarrollo de las actividades educativas y la garantía de los derechos de sus estudiantes.

El Fondo Educativo y las prioridades municipales

La acumulación de más de $3.000 millones del Fondo de Financiamiento Educativo vuelve inevitable la discusión sobre las prioridades presupuestarias. Mientras las comunidades educativas plantean necesidades vinculadas con infraestructura y espacios de funcionamiento, el Municipio conserva recursos que tienen como destino el financiamiento de la educación.

La cuestión no se reduce a cuánto dinero tiene disponible la administración, sino a cómo se planifica su utilización y qué respuestas se ofrecen frente a las demandas existentes. Cuando los problemas se sostienen en el tiempo y las soluciones estructurales no llegan, resulta legítimo preguntar por qué esos recursos no se traducen en mejoras concretas para las instituciones.

En ese marco, las recorridas oficiales y la comunicación en redes sociales adquieren otra dimensión. Mostrar cercanía con estudiantes y docentes puede construir una imagen de gestión, pero esa imagen necesita encontrar correspondencia en las condiciones reales de las escuelas. De lo contrario, el contraste entre lo que se comunica y lo que las comunidades educativas reclaman termina siendo parte central de la discusión.

La educación requiere planificación, inversión y decisiones sostenidas. Los casos de la Secundaria N.º 9, la Secundaria N.º 10, el Jardín N.º 928 y la Escuela Especial N.º 503 muestran que existen necesidades concretas que esperan respuestas.

La gestión municipal tiene ante sí una responsabilidad que va más allá de las publicaciones y las recorridas institucionales: explicar qué destino tendrán los recursos acumulados y cómo piensa abordar los problemas que atraviesan las escuelas del distrito. Porque la política educativa no se demuestra solamente con presencia frente a una cámara, sino también con las condiciones que se garantizan todos los días dentro de cada establecimiento.

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