Deportes

Eliseo Pérez: “El final de San Nicolás Rugby representa un aprendizaje y una oportunidad”

El exgerente de Competencia de la UAR analizó el cierre de la fusión entre Regatas y Belgrano, después de siete años de actividad. Consideró que el proyecto cumplió sus objetivos deportivos, pero advirtió que nunca se terminó de definir si debía ser una experiencia circunstancial o una estructura destinada a perdurar. También sostuvo que ambos clubes tienen las mismas posibilidades de recuperar su identidad y crecer por separado

banner-noticia
banner-noticia

El final de San Nicolás Rugby, la fusión que durante siete años reunió a Regatas y Belgrano en una misma estructura competitiva, abre una nueva etapa para el rugby de la ciudad. En ese contexto, Eliseo Pérez, exgerente de Competencia de la Unión Argentina de Rugby (UAR) y referente contratado por la Unión de Rugby de Rosario (URR) para acompañar el crecimiento de los clubes de Segunda División del Torneo Regional del Litoral, compartió su mirada sobre el desenlace del proyecto y los desafíos que vienen.

Pérez mantuvo un contacto frecuente con los dirigentes de ambas instituciones y reconoció que, pese a los esfuerzos realizados para encontrar alternativas, las posibilidades de sostener la fusión se fueron reduciendo. Al hacer un balance de la experiencia iniciada en 2019, destacó el valor de aquella decisión de dejar de lado los fanatismos para pensar en el rugby nicoleño, aunque remarcó que desde el comienzo se trató de una estrategia circunstancial, motivada por la necesidad de competir.

“Sin duda que cumplió con los objetivos deportivos, toda vez que pudieron competir durante siete años, pandemia de por medio”, señaló. Sin embargo, hizo una distinción entre lo deportivo y lo institucional: “La Fusión o San Nicolás Rugby no era una institución, era una sociedad estratégica de dos instituciones para poder competir”.

Uno de los principales puntos que, a su entender, condicionó el desarrollo del proyecto fue la falta de una definición clara sobre su futuro. El intento de darle a San Nicolás Rugby una identidad, conducción y funcionamiento propios no alcanzó para resolver una pregunta central: si se buscaba construir una institución que perdurara en el tiempo o sostener una unión provisoria hasta que Regatas y Belgrano consolidaran sus propias estructuras.

“Lo realmente importante era dilucidar qué es lo que se pretendía, porque al no hacerlo se producía desgaste y rispideces”, explicó. Para Pérez, esa indefinición también dificultó la elección de estrategias de desarrollo y terminó afectando la continuidad del proyecto.

En su análisis, descartó que los requerimientos de la URR hayan sido determinantes para llegar a este desenlace. Por el contrario, consideró que San Nicolás cuenta con condiciones suficientes para desarrollar dos clubes de rugby competitivos: una población superior a los 160.000 habitantes, infraestructura importante en ambas instituciones y acompañamiento de distintos sectores. Por eso, planteó la necesidad de una revisión introspectiva.

“Entiendo que debe tenerse una revisión introspectiva”, sostuvo, al referirse a las posibilidades que tiene la ciudad para fortalecer su rugby. También hizo hincapié en la importancia de la dirigencia y del compromiso de los voluntarios, al advertir que muchas veces la actividad cotidiana y las urgencias terminan desgastando a quienes sostienen los clubes. “Cada vez es menos gente la que se compromete con el club, entonces son poca gente haciendo muchas cosas, cuando en realidad debemos invertir la ecuación si, en los tiempos que corren, queremos que el club perdure”, reflexionó.

De cara a lo que viene, Pérez consideró que Regatas y Belgrano parten desde el mismo lugar y cuentan con posibilidades similares para reconstruir sus estructuras. Incluso se mostró optimista respecto de la posibilidad de que ambos recuperen protagonismo y vuelvan a competir con identidad propia. En ese sentido, reveló que les ofreció continuar con su asesoramiento, con la anuencia de la URR.

“El final de San Nicolás Rugby no representa un retroceso. Representa un aprendizaje si invita a la reflexión y una oportunidad si de la reflexión salen buenas ideas”, resumió.

Finalmente, dejó una imagen que refleja el futuro que le gustaría para el rugby de la ciudad: “Que los dos clubes se desarrollen, que se juegue el clásico entre ambos, con un marco de gente espectacular, convirtiéndose en una fiesta, un ejemplo de confrontación deportiva”.

Después de siete años de una experiencia que permitió sostener la competencia conjunta, el desafío será transformar el cierre de San Nicolás Rugby en un punto de partida. Para Pérez, la clave estará en revisar lo ocurrido, reconocer los errores y, sobre todo, aprender de ellos para no repetirlos.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior