Historias

Elisabeth Franco Cernadas: el arte como expresión de afecto, conocimiento y sensibilidad

La artista nicoleña encuentra en la cerámica y otras disciplinas una forma de transmitir emociones, compartir aprendizajes y construir vínculos humanos

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Elisabeth Franco Cernadas, viene de una familia que le brindó todo su amor y creatividad tanto a ella como a sus hermanos. Es compañera de vida de Omar, con quien lleva décadas compartiendo momentos, acompañándose y queriéndose cada vez más. Es mamá de tres hijos: uno tuvo su experiencia con el arte a través de la lutería y los otros dos la acompañan desde otro plano, dándole fuerzas en los momentos en que las necesita.

Tiene un taller de cerámica en el que la transmisión del arte abarca todos los sentidos, sobre todo el emocional. Su trayectoria en ese campo la llevó a conocer otras culturas, países e incluso exponer en lugares impensados, pero siempre con el objetivo claro de transmitir el arte de cualquier forma. Es una mujer agradecida a Dios por todo lo que le brindó.

El taller, un espacio de esperanza: “En el taller tenés la libertad de elegir el trabajo, trabajamos distintos materiales, las modas van cambiando, en algunos momento fue la pintura, hoy la cerámica es lo que está más en boga. Me gusta mucho investigar para poder transmitir, soy una persona que está tratando de aprender, eso lo tengo como enseñanza de mis abuelos paternos, fueron personas que querían aprender de todo. Acá cada momento se comparte no sólo se trata de conocimiento, se comparte emociones, se comparte risa, se comparte llanto, hay espacio los sentimientos también. Además cada tanto trato de hacer una muestra dado que creo que muchas veces las personas no se dan la importancia que tienen que darse y no toman conciencia sobre la hermosa oportunidad de poder crear cosas con sus manos. Cada muestra nace de un punto común y luego cada persona la trabaja de acuerdo a sus necesidades emocionales”.

La emoción del mensaje: “Al finalizar de cada muestra quedo sorprendida por todas las emociones que se manifestaron, me produce una sensación de gozo absoluta, observar lo que son capaces de crear así como pueden transmitir sus emociones es un proceso que me llena de calidez humana que me incentiva notablemente a seguir con esto, en estos momentos estamos organizando una muestra que se va a llamar ‘El hilo invisible de la trama de la vida’, es un hilo conductor que puede ser tomado por varios puntos, con la profundidad y seriedad que el arte necesita”.

La misión en el mundo: “Creo que Dios me ha dado la oportunidad de poder transmitir lo que siento, lo que vivo, lo que pienso a través del arte, además considero que todo lo que produzco con el es una gran muestra de agradecimiento por todo lo que me brinda día a día, realmente soy una bendecida”.

La representación del arte: “Dios me dado la posibilidad de crear con las manos, de encontrar en lo artesanal una parte de mi que me muestra tal cual soy a veces de manera compleja y otras con una simpleza totalmente clara, si tengo que definir que representa el arte para mi claramente sería: todo aquello que hago el corazón”.

El material de transformación: “Hoy en día la cerámica marca el camino de mis trabajos o mis talleres, pero la pintura, el vidrio, lo textil, el cuero y todo aquello que pueda tener un proceso de transformación es destinado para que yo pueda trabajarlo. El reciclaje también forma de mis mundos, de hecho en cada muestra no interviene un único material, suelen interactuar muchos con el fin de mostrar o aplicar diferentes métodos de transformación”.

El lugar del arte en la vida: “El arte oficia de pasión por momentos y generalmente como canal de transmisión de conocimientos y emociones, mi refugio lo encontré en Dios no desde el plano religioso debido a que no creo en las religiones, pero si soy una fiel de creyente y creo en todo aquello me emociona y me otorga tranquilidad y armonia”.

La actualidad del arte en San Nicolás: “Hay mucho movimiento, pero me gustaría que haya más conexión entre los artistas. Por otro lado, la gente se anima más a mostrar lo que realiza, mi hermano (Eric) tiene el don de llevar su arte a todos lados y hacerse conocer lo cual admiro profundamente”.

El legado para el mundo: “Mi próximo proyecto esta vinculado a las huellas que dejamos y las huellas que nos dejaron, me gustaría dejar mucho cariño y mucho amor, ese abrazo en silencio, el poder ser escuchado, haber sido un espacio en donde se puede manifestar lo necesario o lo que hace falta”.

El orgullo del hacer: “El poder tener un trabajo que comparto con el ser que amo, ver todos los días a mi hijo, que trabaje en el mismo espacio que yo lo hago, ¿Qué más puedo pedir? No necesito grandes cosas, lo más importante ya lo tengo”.

¿Cuántas cosas se necesitan para ser artista? Conocimiento, sensibilidad y que te importe lo que hacés. Elisabeth comprendió esa ecuación con el correr de su vida. La transmisión del arte pasa a un segundo plano, aunque ocurre de forma natural, clara y trascendental. En un mundo donde la mirada muchas veces se enfoca solo en uno mismo, ella construyó con sus manos lazos invisibles frente a las adversidades, como ese abrazo en silencio que llega cuando alguien lo necesita. Afecto, persona, artista, en ese orden: Elisabeth.

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