
El conjunto nicoleño debió afrontar el encuentro con apenas 13 jugadores —cuando el rugby se juega con 15 en cancha— y, pese a la desventaja numérica, los chicos dejaron todo y protagonizaron un partido muy digno.
Tras el encuentro, que terminó con triunfo de Provincial por 38-18, el plantel rosarino realizó un pasillo de honor para reconocer el enorme esfuerzo y compromiso de los juveniles de San Nicolás. Un gesto que fue muy celebrado por todos los presentes y que refleja los valores más nobles del rugby: respeto, solidaridad y compañerismo.
Más allá del resultado, la M19 nicoleña se ganó el aplauso por la entrega, la actitud y el corazón mostrado durante todo el partido. Una verdadera lección deportiva.
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