A veces el fútbol exige animarse a dejar todo atrás para ir detrás de una ilusión. Eso hizo Juan Cruz Lanchiotti. A sus 22 años, el defensor dejó su vida en San Nicolás y se instaló en Ciudad de México para jugar en la Academia del Atlante, acompañado por otros dos jugadores de la ciudad, Nicolás Quintana y Mariano Rosales. El estreno llegó el pasado domingo, con goleada 5-0 ante Academia Luzos. Ahora, el desafío es competir, destacarse y abrir una puerta hacia el profesionalismo.



