
La crítica situación de Roberto Rigler, el jubilado de 66 años que enfrentaba una intimación de corte de agua por una deuda superior a $1.236.000, dio un giro inesperado este martes. El hecho se conoció en vivo durante una entrevista telefónica que Rigler brindaba a la 102.9, en el programa “La Primera Mañana” conducido por Claudia Torres. Mientras exponía su vulnerabilidad, un familiar le comunicó que el organismo correspondiente decidió condonar la deuda, aunque bajo una polémica condición: que el damnificado no brindara más reportajes a la prensa.
El impacto del aire radial
Rigler, quien reside en la zona de Pombo al 500 y convive con su hijo discapacitado, había recibido una notificación de Aguas de San Nicolás el pasado 24 de abril. El documento, bajo el título “Restricción del servicio”, detallaba una deuda de $1.236.863,23. Ante la imposibilidad de pago, la viralización del caso resultó determinante. “Me avisaron que no me van a cortar el agua y que me condonan la deuda… pero que no dé más reportajes”, relató el propio vecino al aire, sorprendiendo a la audiencia.
El jubilado, que posee una discapacidad motriz tras una operación de cadera, había manifestado que sus ingresos mínimos apenas cubren alimentos y medicación. La exigencia inicial de un plan de pagos en tres cuotas resultaba imposible de afrontar para la economía del hogar. Según pudo saber este medio, la presión mediática generó que las autoridades locales revirtieran la medida que ponía en riesgo el acceso a un servicio esencial para la familia.
Debate sobre el acceso al servicio
El caso de Rigler puso en alerta a otros vecinos de Barrio Savio que habrían recibido intimaciones similares bajo la gestión de Santiago Passaglia. La resolución del conflicto garantiza que el servicio en el domicilio permanezca activo y sin cargos pendientes, cerrando un capítulo de extrema zozobra.
A pesar de la solución económica, la restricción de palabra solicitada a Roberto al momento de la condonación generó críticas sobre el manejo institucional de los reclamos. Por el momento, el vecino cuenta con el suministro garantizado, aunque el episodio deja abierto el debate sobre la transparencia en la gestión de deudas por tasas municipales de agua y cloacas en sectores vulnerables.



