
Los Andes de Villa Ramallo es una de las grandes revelaciones de la Liga Provincial de Básquet. Con un balance de cuatro triunfos y una caída, el conjunto dirigido por Nicolás Arámburu terminó la primera rueda en lo más alto de la Zona C y alimenta la ilusión de seguir creciendo en una competencia que se caracteriza por su paridad.
Lejos de hablar de sorpresa, el entrenador se mostró satisfecho por el rendimiento de sus dirigidos, aunque dejó en claro que el camino todavía es largo. “No estoy sorprendido, sí contento. Es una zona muy pareja, todos los juegos son diferentes y cualquiera le puede ganar a cualquiera. Haber terminado primeros con cuatro triunfos es muy importante para todos nosotros, pero falta mucho”, expresó.
TRABAJO, HUMILDAD Y UNIÓN
Para Arámburu, la explicación del buen presente no esconde secretos. El crecimiento se construye día a día, a partir del compromiso de todos los que forman parte del proyecto.
“Todo es trabajo. Acá no hay secretos. Tenemos un equipo humilde que, de a poco, va formando un gran grupo humano. Es el fruto del trabajo diario de todos: cuerpo técnico, jugadores y dirigentes”, remarcó.
A la hora de identificar la principal virtud del equipo, volvió a poner el foco en lo colectivo: “La unión del grupo es lo mejor y que cada uno da el máximo en cada momento para el equipo”.
Una identidad que le permitió a Los Andes competir de igual a igual y cerrar la primera mitad de la fase regular en una posición de privilegio.
EL SUEÑO DEL TORNEO FEDERAL
El gran presente también invita a mirar más allá de la Liga Provincial. La posibilidad de acceder al Torneo Federal aparece como una ilusión para el club de Villa Ramallo, que viene realizando importantes mejoras en su infraestructura.
“Sería un hermoso sueño darle la posibilidad al club Los Andes de jugar un torneo tan lindo como el Federal”, confesó el entrenador.
En ese sentido, destacó el crecimiento institucional: “El club está haciendo obras importantes, entre ellas los vestuarios nuevos, y la cancha la van dejando cada día más linda para estar a la altura y preparados para lo que sea”.
UN DESCANSO QUE LLEGA EN EL MOMENTO JUSTO
El técnico necesita volver a contar con el plantel en plenitud.
“Nos viene como anillo al dedo. Venimos sufriendo diferentes lesiones y sin tener a los jugadores al ciento por ciento en el día a día. Nos va a permitir prepararnos con tiempo para lo que viene”, explicó.
La segunda rueda, según anticipa Arámburu, será todavía más exigente. Varios equipos realizaron incorporaciones y las próximas cinco fechas tendrán un valor determinante en la lucha por la clasificación directa.
“Va a ser mucho más competitiva y más exigente. En cinco fechas todos nos jugamos la primera gran chance de clasificar directamente, aunque también tenés otra posibilidad”, analizó.
FELIZ EN LOS ANDES
En el plano personal, el entrenador también disfruta de su presente en Villa Ramallo. Después de un año en la institución, encontró un lugar donde se siente respaldado y con ganas de seguir aportando al crecimiento deportivo.
“Estoy súper feliz. Hace un año que estoy en el club, donde me tratan de maravilla y me hacen sentir cada día mejor. Ojalá pueda seguir ayudándolo a crecer, como lo venimos haciendo”, concluyó.
Con el liderazgo de la Zona C, un grupo que se fortalece desde el trabajo y una institución que apuesta al crecimiento, Los Andes se ganó un lugar entre los protagonistas de la Liga Provincial. La primera rueda alimentó la ilusión; ahora, el desafío será sostenerla cuando llegue la hora de las definiciones.



