San Nicolás vuelve a ponerse en modo peregrinación. A medida que se acerca el 25 de septiembre, fecha central del calendario religioso de la ciudad, crece también la expectativa en los sectores vinculados al turismo, la gastronomía y los servicios.
El movimiento de visitantes que genera la celebración en torno a la Virgen del Rosario ya comienza a reflejarse en las reservas de alojamiento y, de acuerdo con los datos relevados por el sector hotelero, todo indica que la ciudad volverá a recibir a miles de personas.
A 24 días de las jornadas principales, los hoteles de San Nicolás tienen reservado el 94 por ciento de su capacidad para la noche del jueves 24 de septiembre. Para el viernes 25, en tanto, la ocupación confirmada alcanza el 78 por ciento. Las cifras corresponden a un relevamiento realizado por la Cámara Hotelera Gastronómica de San Nicolás y zona de influencia entre establecimientos locales y contemplan las reservas registradas hasta el 30 de agosto pasado.
El dato adquiere especial relevancia por la anticipación con la que se alcanzó ese nivel de ocupación. Todavía quedan más de tres semanas para las celebraciones y, por ese motivo, desde el sector hotelero consideran que el porcentaje podría continuar creciendo en los próximos días.
La experiencia reciente permite dimensionar lo que puede ocurrir. En 2025, la celebración también provocó una fuerte demanda de alojamiento y los hoteles de la ciudad alcanzaron prácticamente el 100 por ciento de ocupación para las noches del 24 y 25 de septiembre. La tendencia de este año, con un 94 por ciento de reservas confirmadas para el 24 cuando todavía resta un tramo importante para la fecha, vuelve a anticipar un escenario de alta convocatoria.
El antecedente del año pasado también sirve para observar el impacto que tiene la celebración en toda la actividad turística local. En aquella oportunidad, la agenda religiosa incluyó misas, una vigilia de oración, el tradicional saludo a María del Rosario y la procesión, actividades que concentraron a peregrinos y visitantes durante distintas horas de las jornadas centrales.
Este año, la expectativa vuelve a estar puesta especialmente en el 24 y 25 de septiembre. Fieles de distintos puntos del país llegarán a nuestra ciudad para participar de las actividades religiosas y acercarse al Santuario de María del Rosario, uno de los principales puntos de referencia del turismo religioso de la ciudad.
El fenómeno excede a los hoteles. La llegada masiva de peregrinos genera un movimiento que alcanza a restaurantes, comercios, estaciones de servicio, transportistas y distintos prestadores de servicios. Para la economía local, se trata de una de las fechas con mayor capacidad de convocatoria y de un momento en el que la ciudad recibe visitantes que permanecen durante una o más noches.
Marcelo Fredes, vicepresidente de la Cámara Hotelera Gastronómica de San Nicolás, destacó precisamente el impacto que genera esta celebración. Según explicó, los niveles actuales de ocupación reflejan el importante movimiento turístico asociado a la fecha y la relevancia que tiene para San Nicolás, particularmente dentro del turismo religioso.
La presión sobre la oferta hotelera también comienza a trasladarse hacia otras modalidades de alojamiento. Ante la elevada cantidad de reservas en los establecimientos tradicionales, los visitantes recurren cada vez más a departamentos y casas ofrecidos a través de plataformas de alquiler temporario.
En ese mercado existe una oferta amplia y con diferencias importantes de precio. Para dos adultos, algunas alternativas parten de los 98.300 pesos por noche y pueden alcanzar los 1.797.997 pesos, dependiendo de factores como la ubicación, las comodidades y los servicios incluidos. Para el 25 de septiembre todavía aparecen opciones en valores cercanos a los 32.000 pesos, aunque la disponibilidad puede modificarse rápidamente a medida que se aproxima la fecha.
Los alquileres temporarios se consolidaron en los últimos años como una alternativa especialmente buscada durante acontecimientos de gran convocatoria. Además de ampliar la capacidad de alojamiento de la ciudad, permiten recibir a grupos numerosos y ofrecen prestaciones que los hoteles no siempre brindan, como espacios comunes y la posibilidad de preparar comida dentro de la propiedad.
Con este panorama, San Nicolás comienza a prepararse para otra jornada de fuerte movimiento. El 94 por ciento de ocupación hotelera para la noche del 24 de septiembre, alcanzado con más de tres semanas de anticipación, funciona como uno de los primeros indicadores de la magnitud que podría tener la celebración.
La experiencia de 2025 refuerza esa expectativa. Si entonces la hotelería llegó prácticamente al límite de su capacidad durante las dos noches centrales, este año la ciudad ya parte de un nivel de reservas muy elevado y todavía cuenta con varias semanas para sumar nuevos visitantes.
La fecha religiosa vuelve así a convertirse en un motor para la actividad turística nicoleña. Mientras los peregrinos organizan su llegada y buscan alojamiento, hoteles, restaurantes, comercios y prestadores de servicios se preparan para recibir uno de los movimientos de visitantes más importantes del año. Y, si la tendencia se mantiene, el 94 por ciento podría ser apenas el comienzo de una ocupación cercana al lleno total.



