
Luego de la ratificación del veto a la ley de Financiamiento Universitario, el rector de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) Guillermo Tamarit, endureció su discurso y aseguró: “No vamos a permitir que destruyan la universidad”.
Tamarit puso énfasis en la gravedad de la decisión que se tomó en el Congreso y el voto de los 85 Diputados que acompañaron al Gobierno de Javier Milei, y enfatizó en el rol central que juegan las universidades en la sociedad.
“La Universidad es parte de nuestra historia, de nuestra identidad como nación. Es el presente y el futuro del país y un orgullo de las y los argentinas y argentinos. No vamos a permitir que se destruya”, sostuvo en sus redes sociales.
El posteo estuvo acompañado por la carta abierta que difundió el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), que repudio a los y las diputadas que “le dieron la espalda a nuestras universidades públicas al apoyar su desfinanciamiento”.
Considerando que el presente y el futuro de ven amenazados, dejaron entrever que a los legisladores “nada de eso les importó. Privilegiaron su metro cuadrado , sus argumentos pequeños, su mirada corta y su visión egoista”, sentenciaron los rectores en el documento.
“Agradecemos el profundo compromiso de esos 160 diputados y diputadas que comprendieron el enorme desafío y la responsabilidad de defender la educación pública universitaria de nuestro país. Esas mujeres y hombres votaron con el convencimiento de resguardar el futuro de Argentina. No alcanzó pero no bajaremos los brazos, porque hay estudiantes que se lo merecen, y las y los trabajadores también”, señala el texto.
Además, consideraron que “hoy el sistema universitario público tiene el 70 % de los salarios docentes y no docentes por debajo de la línea de la pobreza; las partidas asignadas ni siquiera son suficientes para el mantenimiento mínimo de la infraestructura y están paralizadas las obras; se encuentra en peligro la continuidad de las becas universitarias, único instrumento para construir igualdad de oportunidades; y no se invierte en investigación, ciencia y tecnología, fundamentales para el desarrollo de un país soberano. Nada de eso les importó. Privilegiaron su metro cuadrado, sus argumentos pequeños, su mirada corta y su visión egoísta”.
Fuente: Con información de La Tecla



