Deportes

Rafael Calcaterra: “Imaginate lo que significa Belgrano para mí, que acá hasta formé mi familia”

El tiempo podrá cambiar nombres, equipos, generaciones, plazas y categorías, pero hay sentimientos que permanecen intactos. Para el mundo del deporte local es simplemente “Rafa”. Lleva décadas recorriendo los pasillos de Belgrano con la misma pasión con la que un día entendió que ese club sería para siempre su lugar en el mundo

banner-noticia
banner-noticia

Hoy, desde su rol como asistente técnico del plantel de la Liga Federal y formador dentro del proyecto integral del básquet de Belgrano, Rafael Calcaterra (57) continúa aportando experiencia y cercanía para el desarrollo de las nuevas generaciones. Su figura trasciende lo táctico: es consejero, referente y alguien que logró construir un vínculo genuino con cada jugador que pasó por sus equipos.

¿Qué significa Belgrano en tu vida?

No es solo un club, es parte de mi vida. Entrar al club es sentirme en casa. Acá me formé como profesional y como persona. También están mis mejores amigos, viví momentos difíciles, muchísimas alegrías y hasta formé mi familia.

¿Es imposible separar tu historia personal del club?

Sí, es muy difícil. Nunca te desconectás del club, ni siquiera en vacaciones. Siempre querés volver a los lugares donde sos feliz.

¿Es cierto que te casaste en el Camping?

Sí, hicimos un almuerzo familiar ahí con amigos muy cercanos. Fue algo relajado y terminamos jugando un partido de fútbol, imaginate.

¿Cuál es tu función hoy dentro del básquet?

Seguir ayudando en la formación de los más chicos. Intento darles herramientas no solo para el básquet, sino también para la vida.

¿Cuál es tu rincón favorito del club?

El Fortunato Bonelli, sin dudas. Ahí viví los mejores momentos de mi vida deportiva. Para mí es la cancha más linda. El Camping en verano también se disfruta muchísimo.

¿Cómo analizás el presente del básquet argentino?

Estamos en una transición complicada. Vamos a extrañar mucho a la Generación Dorada. Hoy hay demasiados equipos y eso baja el nivel competitivo. Belgrano igualmente sigue siendo competitivo en la tercera categoría, aunque siempre hay cosas para mejorar estructuralmente.

¿Cómo ves al equipo actual y a Lucas “La Liebre” Mazzoni?

El grupo está muy bien. Son excelentes jugadores y mejores personas. Eso después se refleja dentro de la cancha. Lucas mejora día a día, especialmente en el manejo de la ansiedad. La Liebre tiene muchísimo potencial.

¿Cómo nació “La Rafaneta”?

Yo dirigía el equipo Amarillo, el “B” de Belgrano, donde estaban los chicos más jóvenes o con pocos minutos. La idea era potenciarlos. Ahí estuvieron Víctor Fernández, Gonza, Uli Galván Oviedo, Nacho Alimena, Lolo Giaccio y muchos más que después explotaron en Primera. En 2022 y 2023 estuvimos a un punto de jugar un Final Four contra equipos federales y provinciales. Ahí nació el mito.

¿Cuál es la clave para generar tanto respeto en los jugadores?

Ser responsable y respetuoso. Todos son iguales dentro de un equipo. El que juega 40 minutos y el que entra 5 son igual de importantes. Lo principal siempre es la persona.

¿Cómo viviste tu llegada a Primera en 2023?

Ese año, el Loro (Daniel Maffei) no iba a dirigir y me llamaron para tomar el primer equipo. Primero lo hablé con mi familia porque tenés que estar al 100% y le vas a robar tiempo a ellos; me apoyaron inmediatamente. Después hablé con mis ayudantes de ese año, Guille (Parnisari), Lucas (Mazzoni) y Juani (Calcaterra, su hijo), tuve su apoyo total y acepté. Tuvimos un buen año a pesar de haber terminado el torneo en el primer playoff. Creo que teníamos para más y nos jugó una mala pasada la lesión de Lucas Núñez, que había llegado como refuerzo y no pudo jugar todo lo que hubiera querido, pese a su gran esfuerzo. Pero no es excusa: para nosotros, el cuerpo técnico, el balance fue positivo. La salida, en cambio, no fue de la mejor manera porque nunca me comunicaron nada y salieron a buscar a otro entrenador. Por una cuestión de respeto, esperaba al menos un comunicado.

¿Qué representan tus hijos para vos?

Son lo mejor que me pasó en la vida. Son compañeros, educados y responsables. Lo de Juani en Temperley de Rosario me llena de orgullo, aunque obviamente se lo extraña.

¿Qué lugar ocupan la pesca y las motos?

Son mis momentos de desconexión. Me gusta ir al río con amigos o salir a andar en moto.

¿Cuál fue tu mayor alegría en Belgrano?

Muchísimas. El ascenso a la Liga A, formar parte de equipos de Liga Nacional y recorrer el país. Pero lo más importante es que los chicos que entrené todavía me recuerden con cariño.

¿Quién es Rafael Calcaterra?

Una persona que quiere lo mejor para los demás. Me gustaría que me recuerden más por mi amistad y por ser buena persona que por un campeonato.

banner-noticia

Artículos Relacionados

Volver al botón superior
×