
Desde los diez años, Virginia Foradini sabía con certeza que su futuro estaría ligado al inglés. Hoy, con más de tres décadas de trayectoria, enseña en nivel terciario, se desempeña como traductora técnica e intérprete, y acumula experiencias en empresas multinacionales que la llevaron a desarrollar una mirada especializada sobre el lenguaje. Empalmense, mamá y docente, reparte su tiempo entre la familia, la docencia y un oficio que la sigue desafiando.
Las decisiones a veces nos eligen: “Desde los 10 años que estudio inglés, ya van más de 30 años en este mundo. Profesorado, traductorado de intérprete son mis elecciones, aunque dentro de la traducción, por mi experiencia laboral, siento que me eligió ella a mí y no al revés. Cada área tiene su condimento especial y único, pero dentro del traducir encontré mi lugar en el mundo: la traducción técnica.”
El idioma, el lenguaje, lleva al choque de mundos y creación de nuevos: “Trabajé en Siderar y en la Central Térmica, con un lenguaje específico, formando parte de un grupo conocido como ‘agentes de traducción’. En dicho espacio estaba entre máquinas y otros lugares muy poco comunes para alguien que estudió inglés. A su vez, debía relacionarme con personas de otras áreas como operarios e ingenieros, situación que provocó el gran cambio de perspectiva respecto a mi profesión, para poder especializarme en el lenguaje técnico sobre algo determinado, ya sea para empresas o de forma particular.”
Una frase histórica sobre la lengua inglesa es que el inglés abre muchas puertas, y hay una opinión clara al respecto: “Es una frase totalmente cierta y es una cuestión histórica. Las profesiones van cambiando con el paso del tiempo. Hoy en día, la oferta y demanda de profesiones puede rondar por un tema tecnológico o de comunicación, y en esos espacios los lenguajes están logrando una relevancia enorme a la hora de la búsqueda laboral. No solo el idioma inglés es importante en la actualidad, sino que otros idiomas también lograron su importancia a la hora de adquirir conocimiento y desarrollarse como profesional en un ámbito determinado.”
La introducción de lengua inglesa como parte del lenguaje social genera controversia en una parte de la sociedad: “Soy defensora de mi idioma, de mi lengua de origen. Estudié y trabajo con otro idioma que forma parte de la globalización que vivimos. El inglés es parte fundamental de la conexión entre culturas. Existen contextos que permiten una forma más armónica de la introducción del inglés, como por ejemplo el turismo, la comunicación, la tecnología o el marketing. Ahí vas a encontrar conceptos en otros idiomas que pueden tener su traducción al español, pero mundialmente son conocidos por el inglés, y hay que aceptarlo, dado que es parte de la conexión entre culturas dentro de una sociedad. El nacionalismo creo que puede venir por otro lado. De todas formas, tenemos una manera particular de comunicarnos que es diferente al resto del mundo, y eso de alguna forma nos distingue.”
Su faceta docente es la que aborda diferentes caminos y posturas: “Hace varias décadas que tengo esta profesión, y lo primero que te puedo decir es que no siempre encontrás a la misma persona. En un aula se desarrollan, existen y se comparten muchas historias, las cuales forman parte del aprendizaje y del enriquecimiento mutuo. Los idiomas tienen esa particularidad: que podés elegir varios caminos o especializarte en uno, y llegando al final de esta primera etapa, empezar a conocer qué camino van a tomar tus alumnos me hace reflexionar sobre cómo debo orientarlos para que en el futuro sean grandes profesionales.”
La llegada de la Inteligencia Artificial (IA) a los idiomas, por el momento, no muestra gran avance: “La IA no va a superar al trabajo humano debido a la utilización de modismos. Sin importar la rama del idioma que elijas, existe una palabra precisa o clave que tiene que ver con la cultura y no con el conocimiento. Todas las palabras tienen una estructura acorde a lo que se quiere decir, y todavía la IA no ha llegado a desarrollarse para eso. Sin embargo, es un buen apoyo para facilitar ciertas cosas. Quizás ahora invertís menos tiempo en el armado de textos o traducciones.”
Crear un espacio dentro de una profesión donde puedas desarrollar tu mejor potencial no solo requiere de tiempo, sino también de dejarse llevar por las oportunidades que la vida presenta. En este caso, Virginia adquirió conocimiento durante mucho tiempo para luego especializarse en una parte concreta de su pasión. A su vez, forjó un camino para muchas personas dentro de la forma predilecta de comunicación: el lenguaje. Los idiomas abren puertas, pero necesitás personas que sean la llave para eso. Virginia fue una para muchos, y eso también quizás fue una decisión de la vida y no una elección. Don’t stop me now.



