
La migraña es mucho más que un dolor de cabeza y quienes la padecen lo saben, aunque frecuentemente este padecimiento crónico no se dimensione. La migraña duele, aísla, limita y agota. Así lo evidencia un nuevo estudio internacional, que analizó cómo las enfermedades que suelen coexistir con la migraña -como la depresión o los trastornos del sueño- amplifican el impacto de esta condición en la vida cotidiana.
Conclusiones
Entre los participantes, el 60% eran mujeres y la mayoría tenía entre 30 y 50 años, plena etapa de desarrollo profesional y familiar. Más del 85% trabajaba activamente, pero una porción importante reportó haber perdido eficacia laboral por su condición. Aunque la mayoría experimentaba migrañas episódicas, menos de 15 episodios al mes, se observó que la combinación con comorbilidades multiplicaba el impacto. En datos:
- 1 de cada 4 presentaban al menos dos comorbilidades asociadas a la migraña y la más mencionada fueron los trastornos gastrointestinales.
- Las personas con depresión y migraña mostraron una mayor limitación en sus actividades diarias y laborales.
- Las que sufrían trastornos del sueño, en tanto, presentaban deterioro emocional marcado, y eran tres veces más propensas a la baja productividad en el lugar de trabajo.
- Incluso cuando el número total de días con dolor de cabeza no era excesivo, la calidad de vida podía estar gravemente afectada si coexistían trastornos del sueño o de salud mental.
Subestimadas y no tratadas
Pese al impacto de la enfermedad, sólo el 18% de quienes participaron de la investigación había consultado a un médico en los seis meses previos al relevamiento. Esto indica algo significativo: muchas personas normalizan sus síntomas o no encuentran respuestas eficaces dentro del sistema de salud.
“No se trata solo de dar con el medicamento correcto, sino de abordar de forma integral a la persona: detectar el impacto de la enfermedad en el estado de ánimo y en los problemas de sueño, entre otros, y trabajar con un enfoque empático e interdisciplinario”, aseveró Fiorella Martín Bertuzzi, Presidente de la Asociación Migraña y Cefaleas Argentina (AMYCA).
La migraña está entre las principales causas de discapacidad a nivel mundial. “Además de adecuar el tratamiento agudo para la crisis de migraña, es imprescindible identificar y abordar la complejidad de factores que condicionan el curso de esta enfermedad”, agregó Larripa.
“En países como Argentina, donde también existe alto subdiagnóstico y una profunda invisibilización de la carga de esta enfermedad en la calidad de vida de las personas que la tienen, estos hallazgos permiten reforzar un mensaje clave: para mejorar la vida de quienes conviven con migraña, es necesario prestarle al problema la atención que se merece”, concluyó Bertuzzi.
Fuente: Con información de DIB