En el marco del Mes de la Concientización sobre el Cáncer Colorrectal, el Dr. Juan Blas Gigli, médico cirujano especialista en coloproctología, advierte sobre la importancia de la prevención frente a una enfermedad que, aunque muchas veces se desarrolla en silencio, es una de las principales causas de muerte por cáncer.
En Argentina se diagnostican más de 15.000 nuevos casos por año, lo que equivale a más de 40 personas por día. Sin embargo, gran parte de estos casos podría prevenirse con controles realizados a tiempo.
El cáncer colorrectal suele originarse a partir de pólipos, lesiones benignas que pueden tardar entre 7 y 15 años en transformarse en cáncer. “Si detectamos y tratamos estas lesiones a tiempo, podemos evitar que la enfermedad se desarrolle”, señala.
En este sentido, destaca que se recomienda iniciar los controles a partir de los 45 años en personas sin síntomas, pudiendo indicarse antes en pacientes sintomáticos o con antecedentes familiares. La colonoscopía es el método de referencia, ya que permite diagnosticar y tratar en el mismo procedimiento. También menciona la utilidad del test de sangre oculta en materia fecal como herramienta de detección precoz.
En los últimos años se observa un fenómeno en aumento: los casos en personas jóvenes. “Cada vez vemos más pacientes menores de 50 años, muchas veces en etapas más avanzadas”, advierte.
En este contexto, cobra relevancia la evidencia generada en el país. El Dr. Gigli participó como colaborador en un estudio multicéntrico argentino publicado en The Lancet, que analizó más de 1800 pacientes operados por cáncer colorrectal. Más del 15% correspondían a menores de 50 años, con mayor proporción de enfermedad avanzada. “Estos datos refuerzan la necesidad de no subestimar síntomas y de iniciar los controles a tiempo”.
Finalmente, el especialista remarca: “El cáncer colorrectal se puede prevenir y, detectado a tiempo, se puede curar. Realizarse los controles puede marcar la diferencia”.



