
Diego Fabián Gómez todavía recuerda con claridad el viaje de egresados que compartió con un joven Lionel Scaloni. Corría el año 1995 y trabajaba como coordinador de Bariloche Center cuando le tocó acompañar a un grupo de estudiantes de Zavalla y Pujato, entre los que viajaba quien años más tarde se convertiría en el entrenador campeón del mundo con la Selección argentina.
“Al rato de haber subido al micro escuchaba que en el fondo estaban los revoltosos. Un chico me dijo: ‘El que grita es Scaloni’. Ahí me comentó que ya había debutado en la Primera de Newells y enseguida me di cuenta de que era el líder del grupo. Eso no cambió nunca”, recordó Gómez.
El partido en Bariloche que Scaloni les hizo ganar a los coordinadores: “Marcó la diferencia”
Una de las anécdotas que más lo marcó ocurrió durante uno de los clásicos partidos de fútbol que organizaban los coordinadores contra los mozos del hotel donde se alojaban.
“Lo llevamos a jugar con nosotros y marcó la diferencia. Era imposible olvidarse de cómo jugaba. Ese día también estaba Rafael Díaz, que jugaba en Colón, y con dos futbolistas profesionales terminamos ganándoles a los mozos”, relató entre risas.
El inesperado reencuentro de Scaloni con su coordinador del viaje de egresados: “Se acordó perfectamente de mí”
Años después, el destino volvió a cruzarlos de manera inesperada. “Me lo encontré en una estación de servicio cerca de Casilda. Se acordó perfectamente de mí, nos dimos un abrazo y charlamos un rato. Después se fue a Europa y ya no volvimos a encontrarnos”, contó.
Gómez reconoció que sueña con volver a verlo para agradecerle todo lo que le dio al fútbol argentino. “Ojalá algún día pueda reencontrarme con él y darle las gracias por todas las alegrías que nos dio a los argentinos”, expresó.
El legado futbolero del coordinador de Scaloni: tres hijos jugadores y un sueño que apunta a la Selección
Además de comerciante, Diego vive el fútbol de una manera muy especial. Fue jugador de Argentino de Rosario y hoy acompaña la carrera de sus hijos, todos vinculados al deporte.
Es padre de los Gómez Mattar: Joaquín (2005), Jerónimo (2008) y Julián (2011), los tres futbolistas, mientras que otro de sus hijos eligió el rugby. “Mi actividad principal es acompañarlos. Donde jueguen, ahí voy a estar. Es una condición que nunca voy a cambiar”, aseguró.
Jerónimo tiene 17 años, es futbolista profesional de Newell’s y ya jugó 26 partidos en la primera división. Además, integró las selecciones nacionales juveniles y fue parte del plantel argentino en el último Mundial Sub 17.
Julián, el menor de sus hijos, viajará próximamente a Miami para disputar la Messi Cup.
Fuente: Con informacion de TN


