El Gobierno Municipal de San Nicolás enviará una ordenanza al Concejo Deliberante para formalizar el esquema vial de la denominada Avenida del Río. La normativa busca ratificar la circulación de doble mano y la prohibición absoluta de estacionamiento sobre las calles Aguiar y Colón, una medida que ha transformado la dinámica de un sector históricamente residencial. Según pudo saber COSA CIERTA, la iniciativa surge en medio de un fuerte conflicto con los frentistas de la zona.
Reclamo judicial y administrativo
Un grupo de vecinos inició, a fines de marzo, una demanda en el fuero contencioso-administrativo contra el Municipio por considerar que la modificación del sentido de circulación constituye una “violación a la ley”. Los demandantes argumentan que el Poder Ejecutivo ignoró las facultades del cuerpo legislativo local, ya que la Ley Orgánica de las Municipalidades estipula que el trazado y modificación de calles es competencia exclusiva del Concejo Deliberante. En la presentación judicial se resalta que el procedimiento administrativo fue irregular desde su origen al no contar con la aprobación parlamentaria previa.
Dudas sobre el impacto técnico
La ausencia de estudios técnicos previos es otro de los ejes que genera controversia en la ciudad. Los frentistas sostienen que no se realizaron evaluaciones sobre el impacto ambiental, la capacidad de la infraestructura ni las condiciones de seguridad vial para una arteria de dimensiones reducidas. “Es totalmente ilegal y causa infinidad de daños a los vecinos”, señalaron representantes del grupo afectado, quienes describieron dificultades para el acceso a domicilios, la carga de mercadería y el descenso de personas con movilidad reducida.
Sospechas por intereses inmobiliarios
El conflicto también se vincula con el Código Urbano Ambiental (CUA) aprobado en 2025. Según señalaron vecinos, la normativa establece que la construcción de torres de altura se habilita únicamente en sectores con avenidas. En ese contexto, cuestionan la conversión de las calles Aguiar y Colón en avenidas y plantean posibles intereses vinculados al desarrollo inmobiliario. “¿No será que hay interés en construir grandes torres de cara al río y justo se necesita una avenida?”, expresaron desde el sector damnificado.



