
La protesta frente a las puertas del Ministerio Público Fiscal apuntó a lograr la liberación de Marcos Torres, Julián Ruiz y Miqueas García, tres de los cuatro detenidos por el asesinato de Alegre. Los manifestantes señalaron a Rafael Maldonado, el joven que acompañaba a la víctima durante el hecho, como el responsable de una falsa declaración hecha por viejos conflictos en el Barrio Villa Esperanza. Según los familiares, el único involucrado en el homicidio es Brandon Aníbal Ayala, quien se entregó voluntariamente en la Comisaría Segunda poco después del episodio.
Jaqueline Maidana, esposa de Torres, encabezó el reclamo y defendió la inocencia de su marido, remarcando que es un hombre de trabajo que no participó de la riña. En sus declaraciones, Maidana apuntó contra Maldonado y la fragilidad de la acusación.
“Venimos a pedir por Marcos Torres, por su libertad. Un hombre de familia que trabaja, que se desvive por la familia y está preso injustamente. Todo por este pibe que no quiere a las demás personas. Por tenerle bronca solamente a Julián y a Miqueas los mete en la denuncia. ¿Y a mi marido lo mete por ser hermano del que supuestamente comete el crimen? ¿Solo por ser hermano lo mete? Esto es injusto.” Expresó

La mujer insistió en que su pareja no se encontraba en el lugar al momento del ataque y que los únicos presentes en la pelea fueron Ayala, Alegre y el propio denunciante.
“La persona que cometió los hechos se entregó, pero los otros chicos no estaban, no estaban en la riña. Esto no puede ser así, que por una falsa denuncia hay tres chicos detenidos injustamente.”
Por otro lado, Maidana expuso una delicada situación de seguridad que se vive en el barrio tras el crimen. Denunció amenazas directas y ataques físicos por allegados a la víctima contra el entorno de los actuales detenidos.
“La gente de Villa Esperanza ya tiene miedo por las amenazas que hace la familia de Alegre. Le han ido a pegar a la mamá de Julián Ruiz. La han agarrado entre patota, la han golpeado” denunció .
Finalizando la marcha, Maidana describió el contexto del conflicto vecinal previo que rodeaba tanto a Maldonado como a la víctima, criticando la falta de respuestas judiciales anteriores en la zona ante otros hechos de violencia.
“Son personas que siempre fueron conflictivas, tanto como Rafael Maldonado, tanto como Agustín Alegre, personas que tomaban pastillas, se drogaban. Aapuñalaron en el barrio a dos personas y nadie hizo nada. Dejaron un montón de criaturas traumadas cuando ellos estaban libres.”
Con este panorama, los familiares anticiparon que continuarán movilizándose hasta que la Justicia revise las actuaciones y ordene la excarcelación de los tres implicados. Insistieron en que las pruebas testimoniales presentadas hasta el momento carecen de credibilidad y que la investigación debe enfocarse únicamente en el autor real, evitando que personas ajenas al hecho sigan privadas de su libertad.




