La aparición de una comadreja overa, ayer, en plena jornada escolar en la Escuela Comercial de Somisa generó sorpresa y desconcierto entre los alumnos este martes. El ejemplar ingresó al establecimiento alrededor de las 10:00, en momentos previos al recreo, y tras deambular por algunos sectores, logró escapar por una de las ventanas del edificio. El hecho, registrado por varios estudiantes con sus dispositivos móviles, puso en relieve la necesidad de saber cómo reaccionar ante estos encuentros inesperados.
Los riesgos de la interacción
Aunque su aspecto pueda resultar inofensivo para algunos, la presencia de estos marsupiales en espacios cerrados implica peligros concretos que deben ser gestionados con precaución. El principal riesgo es la agresión defensiva: si el animal se siente acorralado en un aula o pasillo, puede morder, y posee una dentadura potente capaz de causar heridas profundas.
Además de las lesiones físicas, existe un factor sanitario importante. Estos animales pueden ser portadores de enfermedades como la leptospirosis y la salmonelosis, que se transmiten principalmente a través de su orina o heces. Asimismo, suelen hospedar parásitos externos como pulgas y garrapatas. El estrés que sufre el animal por los ruidos y la presencia masiva de personas en una escuela puede anular su instinto de huida y volverlo propenso a reacciones erráticas.
Guía de acción: pasos a seguir ante una aparición
Para garantizar la seguridad de los estudiantes y el bienestar del animal, es fundamental seguir una serie de pasos básicos de seguridad:
Mantener la calma: Es el primer paso esencial para evitar que el animal se asuste y reaccione de forma agresiva por miedo. Se deben evitar los gritos y los movimientos bruscos
Liberar las vías de escape: Se deben abrir puertas y ventanas que den al exterior para que el animal encuentre una salida por sus propios medios. Lo ideal es retirar a los alumnos del sector para dejarle espacio.
No intervenir ni intentar la captura: No se debe tratar de agarrar a la comadreja con las manos ni usar palos o arrojarle objetos para “asustarla”, ya que esto solo incrementa las chances de un ataque.
Aviso a las autoridades: Si el ejemplar no logra salir por sí solo, se debe contactar a Defensa Civil o al área de Zoonosis local para que personal capacitado realice la remoción.
Higiene y sanitización: Una vez que el animal se haya retirado, es obligatorio desinfectar profundamente con agua y lavandina todas las superficies, bancos o suelos donde el animal haya circulado para eliminar posibles bacterias.



