Un importante siniestro de navegación se registró este domingo alrededor de las 17:00 en el canal principal del río Paraná, a la altura de la costa de Rosario. Un remolcador que trasladaba un convoy de cargas con destino final a los puertos de San Nicolás colisionó contra un buque mercante de gran porte, lo que provocó que una de las barcazas de la formación se fracturara por la mitad debido a la violencia del impacto.
Las embarcaciones y la ruta local
El hecho fue protagonizado por el buque de ultramar “Ginga Boat Cat”, que se desplazaba aguas arriba, y el remolcador “HB Perseus”, el cual avanzaba aguas abajo empujando las estructuras de carga hacia la jurisdicción nicoleña. Según los primeros reportes, ambas naves circulaban por la vía troncal de navegación y no lograron corregir sus respectivas trayectorias a tiempo para evitar el impacto en el río.
Señales de alerta en el canal
Testigos ubicados en la zona de la ribera señalaron que el buque mercante emitió reiteradas señales sonoras mediante su bocina para advertir al remolcador sobre la inminencia del choque. A pesar de los avisos acústicos, la distancia y la inercia de las grandes estructuras impidieron una maniobra de evasión efectiva, derivando en la rotura inmediata de la barcaza.
El episodio sumó complejidad debido a que una tercera embarcación de carga general transitaba en paralelo por la margen cercana a la costa en el mismo instante del accidente. Hasta el momento, las autoridades competentes en el control del tráfico fluvial no emitieron un informe definitivo respecto de las causas materiales que desencadenaron el siniestro y no se registraron reportes oficiales de personas heridas entre las tripulaciones.



