
Barby Flowers, una joven de 20 años que conoció la música desde muy chica y nunca más se separó de ella, buscó la manera de construir su camino de la mano de la música, el arte que eligió para expresar sus emociones. Decidió probar suerte en un programa de televisión donde uno de sus referentes musicales integra el jurado y tuvo un éxito nunca antes imaginado. El apoyo de su familia nunca faltó y hoy disfruta de su presente, capacitándose de forma exhaustiva en su arte, realizando presentaciones, transmisiones en TikTok y estableciendo nuevos objetivos a corto y largo plazo.
¿Por qué el canto?
Me encanta cantar. Lo primero que conocí fue la música, fue lo que me enganchó y realmente me apasiona. Siento que me desconecta; cuando tengo un mal día o algo me molesta, canto y se me pasa.
¿Qué te inspiró a cantar?
Soy la primera de mi familia que se dedica a esto. Vi un video cantando de Abel Pintos y ahí dije que quería hacer eso. Él fue mi inspiración. En mi casa no se escuchaba música hasta que empecé este camino y ahora se acostumbraron a que todo el tiempo suene alguna canción o a que yo esté cantando.
¿Qué encontrás dentro del canto?
Comencé a los 8 años, hoy tengo 20 y, obviamente, la mirada fue cambiando. Pero encuentro en el canto una desconexión de todo lo que cansa del mundo. Es ese espacio donde me olvido de todo y solamente estamos el canto y yo. Es una parte de mi vida que creció enormemente y que valoro muchísimo.
¿Siempre la música fue un proyecto de vida?
Totalmente. Todos los caminos trato de que terminen en la música. No solo estoy haciendo presentaciones, sino que también estudio el Profesorado de Música en la ciudad. Estoy cursando el tercer año y el año que viene espero poder recibirme. Es un espacio que también me gustaría desarrollar: ser profesora, pero desde un ámbito particular y profundamente vinculado con la música, creando un espacio para personas que la vivan o la sientan como yo.
¿Cómo fue la participación en “Es mi sueño”?
Siempre hablaba y hablo de Abel Pintos. Jorge Feres, una persona que siempre me acompañó a entrevistas y distintas actividades, me comentó que había un casting para un programa de televisión en el que Abel iba a integrar el jurado.
El casting lo hice varias veces y, como suele suceder en este tipo de convocatorias televisivas, me llamaron para audicionar de un día para el otro. Fuimos con mis padres a Buenos Aires y tuvimos que preparar todo a las apuradas: vestuario, elección de la canción, peinado y otros detalles.
La elección del tema tuvo su complicación porque no podía ser cualquier canción; debía cumplir determinados requisitos para el programa y no haber sido interpretada anteriormente. Finalmente me quedé con “Él me mintió”, de Amanda Miguel.
Si hubiese podido elegir libremente, habría interpretado “Algoritmo” o “Escapaste de mí”, que son canciones propias y pueden escucharse en las plataformas digitales, o, claramente, alguna de Abel Pintos.
¿Cómo sigue el desarrollo del concurso?
Ahora pasé a la tercera etapa, donde nuevamente tengo ensayos virtuales con los coaches, con la esperanza de seguir avanzando en este sueño. De todas maneras, la oportunidad de que la gente conozca lo que hago ya la tuve y estoy profundamente agradecida.
¿Qué se siente que uno de tus referentes te esté escuchando?
Es inexplicable. Tener a Abel Pintos tan cerca y saber que está observando y escuchando lo que hacés no tiene precio. Fue realmente un sueño. El abrazo del final es algo que voy a recordar toda mi vida.
Tenés canciones propias. ¿Cómo es el proceso creativo?
No sé por qué, pero tengo la costumbre de escribir canciones tristes, mejor dicho, historias tristes. No están relacionadas con experiencias personales; supongo que tiene que ver con mi influencia musical. Las baladas y el pop tranquilo son los géneros en los que me siento cómoda y decidí desarrollarme dentro de ese estilo.
¿Cómo te ves dentro de cinco años?
Espero tener varios temas o discos publicados, realizar presentaciones en diferentes escenarios y enseñar o ayudar a personas que sienten la música igual que yo a encontrar su propio camino.
¿Qué le dirías a la música?
En primer lugar, gracias. De forma infinita.
En segundo lugar, y quizás mucho más importante, la música me permitió salir del caparazón. La Barby de 8 años, súper tímida y muy introvertida, no hubiese sabido relacionarse sin la música.
Hoy, con 20 años y una mirada completamente distinta, me encuentro con seguridad para subir a un escenario, vincularme con otras personas o disfrutar de mi soledad creando nuevas canciones. La música no me formó, pero sí me dio las herramientas necesarias para construir la persona que quiero ser.
Barby Flowers se presenta esta noche en Ajenjo, a las 20:00, con un show íntimo y acústico. La necesidad de expresar lo que siente a través de la música siempre puede más que el miedo o las inseguridades impuestas por otras circunstancias.
Que el futuro de Barby esté repleto de música, ya sea creada por ella o inspirada en quienes marcaron su camino, será una buena noticia tanto para ella como para quienes disfrutan de escucharla.


